Washington, D.C. 16 de marzo, 2017. Con la presencia del Presidente de Costa Rica, Luís Guillermo Solís, el Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos organizó un Acto de Reconocimiento en honor de Costa Rica por haber sido el primer país del hemisferio en ratificar la Convención Interamericana contra el Racismo, la Discriminación Racial y Formas Conexas de Intolerancia.

El evento de celebración tuvo lugar el jueves, 16 de marzo en el Museo de las Américas. También asistió como invitada especial Margarette May Macaulay, Comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Relatora sobre los Derechos de los Afrodescendientes y contra la Discriminación Racial.

Carlos Quesada, Director Ejecutivo del Instituto ofreció una bienvenida a los invitados y las palabras de apertura, felicitando al gobierno de Costa Rica por su liderazgo en la promoción de la Convención. Agregó que la ratificación de la Convención culminó un proceso que se inició en 2003, cuando la sociedad civil empezó a reclamar la creación de un tratado sobre la discriminación. Quesada manifestó que la sociedad civil quedó “muy entusiasmada cuando el gobierno de Costa Rica ratificó la Convención”, y alentó “a todos los Estados miembros a ratificar la Convención”.

La Comisionada Margarette May Macaulay manifestó que fue una ocasión histórica cuando fue testiga de la ratificación de la Convención en Costa Rica. La Comisionada Macaulay afirmó que “la discriminación racial existe en todas partes, y la ratificación de la Convención significa que llegó la hora de solucionar el problema”. Agregó que “con demasiada frecuencia las personas que sufren de discriminación no se pueden expresar, y las personas que no sufren de discriminación no pueden comprenderla”. Macaulay alabó a Costa Rica y pidió a los once Estados miembros que han firmado la Convención sin ratificarla, “que sean tan valientes, fuertes e incisivos como Costa Rica”, para ratificar la Convención, “para que todos puedan gozar de la igualdad”.

El Presidente Solís recibió el honor “con un gran placer y humildad”. Afirmó que “los afrodescendientes son una parte importante de Costa Rica”, y que “tenemos que seguir haciendo el máximo esfuerzo para erradicar el racismo”. El Presidente concluyó afirmando que “este es un buen momento para esperar que muy pronto la Convención entre en vigencia”.

Al evento acudieron también Embajadores de varias otras misiones de la Organización de Estados Americanos (OAS), así como representativos de la propia OEA, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y miembros de la sociedad civil basados en EE.UU y la región.

La Convención, tratado regional que ofrece protecciones adicionales contra la discriminación racial, fue aprobada por la Organización de Estados Americanos en junio de 2013 y ratificada por Costa Rica el 5 de agosto del 2016; el documento entrará en vigencia para los países suscriptores después de que otro país miembro de la OEA más la ratifique.

El evento ofreció una oportunidad de visibilizar este importante e histórico paso tomado por el gobierno costarricense, y de subrayar la importancia de la Convención como una herramienta fundamental en la lucha contra el racismo y la discriminación racial en las Américas. También sirvió como impulso para continuar la iniciativa iniciada por Costa Rica y así promover su adopción amplia por los países de la región.