Bogotá, 7 de Diciembre de 2016. La Vicepresidenta de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados (AFRODES), Erlendy Cuero, participó en el Foro sobre Minorías de las Naciones Unidas llevado a cabo en Ginebra, Suiza, entre el 22 y el 24 de Noviembre de 2016. Específicamente, Erlendy participó dos sesiones del Foro: hizo parte de la reunión de expertos que revisó el proyecto de recomendaciones que se publicaran en 2017, y fue panelista en la sesión sobre “Prevenir y mitigar el impacto de las crisis humanitarias sobre minorías”. El Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos acompaño y asesoró técnicamente su participación. Al finalizar el Foro, la Relatora Especial para Asuntos de Minorías, expresó su reconocimiento a las contribuciones que hizo Erlendy.

El tema del Foro fue “Minorías en situaciones de crisis humanitarias”. Participaron expertos mundiales en el tema así como numerosas organizaciones no gubernamentales de países de todo el mundo en los cuales minorías (étnicas, religiosas, por orientación sexual, etc.) experimentan exclusiones y violencias derivadas de crisis humanitarias. Las representaciones diplomáticas de los Estados ante Naciones Unidas también participaron del evento.

La participación de Erlendy en este evento de carácter mundial tuvo un significado especial. Entre todos los expertos y panelistas invitados por la Relatoría Especial sobre Minorías, ella fue la única víctima directa de un conflicto armado que ha producido una de las crisis humanitarias más graves en el mundo. Esta circunstancia brindó  al Foro una perspectiva única para obtener contribuciones muy relevantes al objetivo del evento. Precisamente, su intervención como panelista ofreció lecciones claves derivadas de su experiencia personal como víctima y como lideresa de una minoría afectada profundamente por una crisis humanitaria. Entre las lecciones que compartió, se debe destacar:

La centralidad que debe tener el fortalecimiento de la autonomía organizativa de las minorías como condición sine qua non para prevenir y mitigar impactos de una crisis humanitaria. Con base en la experiencia colombiana, Erlendy presentó una valoración crítica del énfasis que los Estados y las organizaciones internacionales despliegan para el fortalecimiento de las instituciones. Esta aproximación apunta a una condición necesaria pero no garantiza que realmente se garanticen las condiciones para que los derechos de las minorías sean protegidos. Colombia es un ejemplo emblemático en este sentido: tiene uno de los marcos normativos e institucionales más robustos para proteger a las minorías étnicas pero su implementación no ha llevado a la protección y restauración de los derechos vulnerados a las minorías.

La no implementación efectiva de enfoques diferenciales, antes y durante la crisis humanitaria producida por conflictos armados como el  colombiano, ha llevado al deterioro profundo de las comunidades afrocolombianas víctimas del conflicto. La adopción retórica de enfoques diferenciales sensibles a los impactos y necesidades de las minorías no es una condición suficiente. Se requiere la asignación de recursos suficientes y adecuados para la implementación de estos enfoques.

La protección de las mujeres pertenecientes a minoría, especialmente frente a la violencia sexual, debería ser la prioridad número uno en la atención de crisis humanitarias asociadas a conflictos armados. En el caso  de Colombia se ha comprobado lo que ya ha sido ampliamente observado: la violencia sexual contra las mujeres es usada como estrategia de guerra por todos los actores armados. En el caso colombiano  y a pesar de avances para adoptar medidas de tipo general, aun se carece de protocolos de atención que reconozcan las particularidades de las mujeres afrocolombianas e indígenas que han sido víctimas de violencia sexual.

Los modelos de desarrollo económico y político excluyente has estado a la base de los conflictos que han producido las crisis humanitarias que impactan las minorías. Como en el caso colombiano, las minorías han estado en una situación de marginalidad causada por modelos económicos excluyentes que se orientan a explotar los recursos de los territorios que habitan sin tener en cuenta la superación de las difíciles condiciones de vida que enfrentan. Esta situación de marginalidad se ve profundizada por las crisis humanitarias. La transformación de estos modelos económicos debe ser una condición obligatoria para restaurar en forma sostenible los derechos que les han sido vulnerados.

En su conclusión, Erlendy compartió las expectativas y propuestas que tienen las comunidades afrocolombianas frente al posible escenario de la terminación del conflicto armado en Colombia. Reiteró que el fortalecimiento de las instituciones, guiado por estándares internacionales como los que se formularan en las recomendaciones del Foro, será efectivo solo en la medida que se apoye el fortalecimiento de las comunidades para que puedan tener participación efectiva en todos los aspectos de gestión de las políticas públicas que se orienten a restaurar sus derechos.

El Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos se identifica plenamente con los análisis y recomendaciones planteadas por Erlendy en el Foro. Continuaremos apoyando las actividades que AFRODES viene desarrollando para fortalecer las capacidades que requieren sus procesos de incidencia a nivel nacional e internacional. Estaremos muy atentos a realizar el seguimiento a la incorporación de las contribuciones de Erlendy en las recomendaciones finales que la Relatoría Especial sobre Minorías presente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.