{"id":13088,"date":"2020-07-10T20:35:12","date_gmt":"2020-07-10T20:35:12","guid":{"rendered":"http:\/\/race01.wp\/resources\/en-santiago-estuve-100-dias-en-una-celda-de-castigo-historia-de-lisandra-rivera-victima-de-la-represion-del-estado-cubano\/"},"modified":"2020-07-10T20:32:49","modified_gmt":"2020-07-10T20:32:49","slug":"en-santiago-estuve-100-dias-en-una-celda-de-castigo-historia-de-lisandra-rivera-victima-de-la-represion-del-estado-cubano","status":"publish","type":"resources","link":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/resources\/en-santiago-estuve-100-dias-en-una-celda-de-castigo-historia-de-lisandra-rivera-victima-de-la-represion-del-estado-cubano\/","title":{"rendered":"\u201cEn Santiago estuve 100 d\u00edas en una celda de castigo\u201d: Historia de Lisandra Rivera, v\u00edctima de la represi\u00f3n del Estado cubano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que supo de grupos de oposici\u00f3n en su natal Santiago de Cuba fue cuando ten\u00eda 25 a\u00f1os. Un domingo de agosto de 2013, Lisandra Rivera iba a la playa con sus amigas y vio que un grupo de mujeres vestidas de blanco empezaron a manifestarse en plena calle. La joven y sus amigas se detuvieron a ver qu\u00e9 hac\u00edan y preguntar qui\u00e9nes eran estas mujeres. Al rato presenciaron la llegada de polic\u00edas que las reprimieron injustificadamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un par de meses despu\u00e9s, Lisandra y su madre se unieron a las Damas de Blanco. \u201cCon las Damas asist\u00edamos a misa todos los domingos, a pedir la libertad de los presos pol\u00edticos, del pueblo de Cuba, hac\u00edamos actividades con los ni\u00f1os, llev\u00e1bamos ayuda a personas mayores y enfermas\u201d, recuerda la activista, de actualmente 32 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese mismo a\u00f1o Lisandra entr\u00f3 tambi\u00e9n a formar parte de la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica de Cuba (UNPACU), en donde conoci\u00f3 a su esposo Yordanis Ch\u00e1vez, tambi\u00e9n miembro de este grupo opositor al Gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Familia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia de Lisandra es de activistas. En su infancia, sus padres fueron arrestados y procesados por expresar su cr\u00edtica al sistema pol\u00edtico cubano, aunque no fueran miembros de una organizaci\u00f3n opositora. A mediados de los a\u00f1os noventa, a su padre lo condenaron a 7 a\u00f1os y medio, y a su madre a 3 a\u00f1os y medio de arresto domiciliar. \u201cYo ten\u00eda 4 o 5 a\u00f1os, pero no ten\u00eda conciencia bien de qu\u00e9 era lo que pasaba\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su adultez, su familia tambi\u00e9n se enfrent\u00f3 a los riesgos que implica ser activista en Cuba. \u201cUna vez a mi mam\u00e1 la empujaron de una guagua que estaba andando, a mi marido estando en prisi\u00f3n le sacaron los dientes en una represi\u00f3n, y yo perd\u00ed una barriga (embarazo) en el 2014 en una golpiza que ellos (la Seguridad del Estado) me dieron\u201d, relata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Detenci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 10 de febrero de 2016, Lisandra presenci\u00f3 un hecho arbitrario de parte de inspectores y polic\u00edas: estaban golpeando a su t\u00edo y decomisando la mercanc\u00eda de su negocio como cuentapropista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cYo llegu\u00e9, comenc\u00e9 a preguntar por mi t\u00edo, les dije que ning\u00fan ciudadano pod\u00eda ser detenido arbitrariamente, y mucho menos golpeado. Ellos me empezaron a tratar de mala forma y como el pueblo me apoy\u00f3 [al protestar publicamente], un jefe de sector mand\u00f3 a un oficial a que me detuviera\u201d, cuenta Lisandra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese d\u00eda la llevaron detenida a la tercera unidad de polic\u00eda de Santiago y despu\u00e9s de 9 d\u00edas la dejaron en libertad, aunque le impusieron una multa. No volvi\u00f3 a saber de las autoridades hasta el 18 de diciembre de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA las 5:30 de la ma\u00f1ana vinieron a mi casa, se llevaron a mi esposo detenido y a mi mam\u00e1. Buscaron testigos del barrio vecino e hicieron un registro. Se llevaron unas cuantas cosas y a las 2 o 3 horas me llevaron detenida\u201d, cuenta la activista. Ese d\u00eda era domingo, y tanto ella como su esposo, su mam\u00e1 y otros activistas iban a participar de la campa\u00f1a \u201cTodos Marchamos\u201d. Si bien dejaron en libertad a sus familiares, ella qued\u00f3 detenida por un par de d\u00edas, en prisi\u00f3n preventiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 17 de enero de 2017, Lisandra fue llevada a juicio, acusada por el delito de atentado por la supuesta agresi\u00f3n a un polic\u00eda durante su detenci\u00f3n en febrero del a\u00f1o anterior, tras el decomiso a su t\u00edo. En el proceso, no le permitieron tener testigos, porque el juez desestim\u00f3 los testimonios del esposo y una prima de Lisandra, mientras que la Fiscal\u00eda puso a testificar a dos polic\u00edas que no hab\u00edan estado en los hechos ni sab\u00edan detalles del caso. Finalmente, la condena impuesta fue de dos a\u00f1os de privaci\u00f3n de libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Prisi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inicialmente, Lisandra estuvo detenida por once meses en la penitenciar\u00eda de mujeres de Santiago de Cuba, mientras que el resto de la condena la pas\u00f3 en una prisi\u00f3n de alta seguridad en Camag\u00fcey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn Santiago estuve 100 d\u00edas en una celda de castigo\u201d, cuenta, como reprimenda porque ella se negaba a ir a actos pol\u00edticos dentro de la prisi\u00f3n o ponerse en firme ante los oficiales penitenciarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNunca hay medicamentos, nunca hay m\u00e9dicos, las condiciones de las celdas son p\u00e9simas, las camas son de mamposter\u00eda, no hay agua, no hay corriente, no hay buena iluminaci\u00f3n. Una sola bombilla chiquita para la celda completa. La polic\u00eda es represora principalmente con los opositores. En Camag\u00fcey las camas est\u00e1n partidas, no hay agua potable, no hay iluminaci\u00f3n\u201d, describe Lisandra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido al fr\u00edo y por dormir en una plancha de cemento sin colch\u00f3n, a la activista le dio artrosis generalizada. Aunque su familia le llevaba medicamentos, vitaminas y alimentaci\u00f3n, los oficiales no permit\u00edan que se les hiciera llegar. Solo cuando le detectaron faringitis y laringitis cr\u00f3nica recibi\u00f3 asistencia m\u00e9dica dentro del penal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Actualidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda que sali\u00f3 de prisi\u00f3n, a Lisandra la estaba esperando \u201cel barrio completico\u201d. Al siguiente d\u00eda se incorpor\u00f3 nuevamente a la sede nacional de UNPACU. Su activismo solo se vio pausado por 9 meses, porque sali\u00f3 embarazada y debi\u00f3 guardar reposo estricto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, y debido a la pandemia, sigue su activismo \u201cpublicando en redes sociales, denunciando, siempre he estado firme\u201d, asegura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera vez que supo de grupos de oposici\u00f3n en su natal Santiago de Cuba fue cuando ten\u00eda 25 a\u00f1os. 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