{"id":14392,"date":"2022-08-06T16:54:13","date_gmt":"2022-08-06T16:54:13","guid":{"rendered":"http:\/\/race01.wp\/resources\/agenda-internacional-de-dd-hh-para-las-personas-afrodescendientes-en-colombia-retos-y-oportunidades-para-el-nuevo-gobierno-de-colombia-2022-2026\/"},"modified":"2023-05-15T04:24:11","modified_gmt":"2023-05-15T04:24:11","slug":"agenda-internacional-de-dd-hh-para-las-personas-afrodescendientes-en-colombia-retos-y-oportunidades-para-el-nuevo-gobierno-de-colombia-2022-2026","status":"publish","type":"resources","link":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/resources\/agenda-internacional-de-dd-hh-para-las-personas-afrodescendientes-en-colombia-retos-y-oportunidades-para-el-nuevo-gobierno-de-colombia-2022-2026\/","title":{"rendered":"Agenda internacional de DD.HH. para las personas afrodescendientes en Colombia: retos y oportunidades para el nuevo gobierno de Colombia 2022-2026"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Colombia, 6 de agosto de 2022<\/strong>.-Este 7 de Agosto de 2022, con el inicio del nuevo gobierno de Colombia 2022-2026, liderado por el Presidente Gustavo Petro y la Vicepresidenta Francia M\u00e1rquez, se puede dar inicio a cambios y procesos institucionales y sociales con el potencial de crear y consolidar condiciones favorables para garantizar los derechos humanos a las comunidades del Pueblo Afrodescendiente en Colombia. En la ruta hacia ese horizonte, la formulaci\u00f3n e implementaci\u00f3n de la agenda internacional de derechos humanos (DDHH) del nuevo Gobierno jugar\u00e1 un papel determinante. De manera especial lo referido a (i) las relaciones con los organismos internacionales de derechos humanos, en el marco de los compromisos internacionales del Estado colombiano, y (ii) las relaciones bilaterales con pa\u00edses aliados en t\u00e9rminos de los temas afrodescendientes. A continuaci\u00f3n, se ofrecen algunas reflexiones y propuestas al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Se percibe una voluntad pol\u00edtica comprometida con la garant\u00eda de derechos humanos de los afrodescendientes. \u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo Gobierno, en t\u00e9rminos del programa de gobierno propuesto, algunos nombramientos y anuncios sobre sus pol\u00edticas de paz e inclusi\u00f3n, ofrecen un marco institucional favorable para mejorar la garant\u00eda de derechos. De manera especial, (i) su compromiso para la implementaci\u00f3n a fondo del Acuerdo de Paz, as\u00ed como de las recomendaciones entregadas recientemente por la Comisi\u00f3n de la Verdad en su Informe Final, (ii) el anuncio sobre la paz como elemento constitutivo de la pol\u00edtica exterior, y de los temas \u00e9tnicos como una prioridad, y (iii) la inclusi\u00f3n en el programa de gobierno de compromisos para atender \u201cdeudas\u201d hist\u00f3ricas con el Pueblo Afrodescendiente como es la reglamentaci\u00f3n plena de la Ley 70 de 1993 y todas las ordenes de Corte Constitucional que no se han cumplido cabalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La persistencia de las violaciones de derechos humanos contra las comunidades afrodescendientes seguramente continuar\u00e1 el cuatrienio 2022-2024. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voluntad pol\u00edtica descrita deber\u00e1 enfrentarse con la continuidad de exclusiones y violencias hist\u00f3ricas contra el Pueblo Afrodescendiente. El bajo nivel de implementaci\u00f3n del Acuerdo de Paz, y de su Cap\u00edtulo \u00c9tnico en particular, por parte del gobierno saliente, implica que las din\u00e1micas de los conflictos armados activos en los territorios \u00e9tnicos, seguir\u00e1n representando un riesgo alto para que las comunidades sigan siendo v\u00edctimas de violaciones de derechos humanos. En esa perspectiva, el nuevo gobierno deber\u00e1 corregir las fallas institucionales e inercias negativas en materia de protecci\u00f3n. La \u201cbuena noticia\u201d, es que existiendo la voluntad pol\u00edtica, podr\u00e1 apoyarse en los conocimientos y propuestas que las comunidades han venido construyendo desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La necesidad de concebir y relacionarse con los organismos internacionales de derechos humanos como \u201caliados\u201d para avanzar en la garant\u00eda de los derechos humanos de las comunidades afrodescendientes<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes desde finales de los 1990s hemos acompa\u00f1ado a las comunidades y organizaciones afrodescendientes en el uso de los mecanismos ofrecidos por los organismos internacionales de derechos humanos, podemos atestiguar que el patr\u00f3n general del Estado colombiano ha sido la negaci\u00f3n y\/o la indiferencia en cuanto a sus responsabilidades para reconocer y proteger a las comunidades afrodescendientes. En la dimensi\u00f3n m\u00e1s \u201chumana\u201d de las relaciones con el Estado en el marco de los espacios internacionales, hemos percibido una falta de empat\u00eda para reconocer el dolor de las v\u00edctimas. Esto debe cambiar. El reconocimiento de que el Estado tiene responsabilidades y obligaciones, y que ha fallado, no lo deslegitima. Al contrario, este reconocimiento, acompa\u00f1ado de medidas para corregir esta situaci\u00f3n, fortalecer\u00e1n su legitimidad. Si bien es cierto, que los organismos internaciones de derechos humanos, en virtud de los mandatos que cada Estado le ha autorizado ejercer en virtud de la ratificaci\u00f3n de tratados, tienen la obligaci\u00f3n y el poder de vigilar, recomendar y sancionar, igualmente cierto es que su mandato tambi\u00e9n ofrece m\u00faltiples mecanismos para apoyar a los Estados para avanzar en mejorar su dise\u00f1o y comportamiento institucional. La oportunidad hist\u00f3rica est\u00e1 servida: que el nuevo Gobierno lidere una nueva era de colaboraci\u00f3n con los organismos internacionales de derechos humanos. Para ello requiere un dise\u00f1o cuidadoso en su pol\u00edtica exterior y el equipo que la gestionara. Para el caso de los temas afrodescendientes requiere avanzar en crear condiciones institucionales para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La necesidad de cumplir con pendientes prioritarios en materia de obligaciones internacionales de DDHH<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado de Colombia ha tenido una tradici\u00f3n de adoptar \u201cformalmente\u201d los compromisos internaciones en materia de derechos humanos, pero un desempe\u00f1o cuestionable en cuanto la a adopci\u00f3n de las medidas necesarias y efectivas para honrar esos compromisos. A pesar de ello, y gracias a las acciones de exigibilidad e incidencia de la sociedad civil, las contribuciones de los procesos derivados de las obligaciones internacionales, han fundamentado transformaciones institucionales con una repercusi\u00f3n positiva para las condiciones de garant\u00eda de derechos. De ah\u00ed, la prioridad que el nuevo gobierno debe dar a profundizar el cumplimiento pleno de estas obligaciones. En esta perspectiva se destacan: (i) el liderazgo para la ratificaci\u00f3n de la \u201cConvenci\u00f3n Interamericana contra el Racismo, la Discriminaci\u00f3n Racial y otras formas conexas de Intolerancia (CIRDI)\u201d y la \u201cConvenci\u00f3n Interamericana Contra Toda Forma de Discriminaci\u00f3n e Intolerancia\u201d; (ii) el cumplimiento de obligaciones y recomendaciones ofrecidas por los Comit\u00e9s de Tratados de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidades. De manera especial, lo referido al Comit\u00e9 para la Eliminaci\u00f3n de la Discriminaci\u00f3n Racial (CERD) y la Convenci\u00f3n sobre la Eliminaci\u00f3n de Todas las Formas de Discriminaci\u00f3n Contra la Mujer (CEDAW); (iii) el cumplimiento pleno de las Medidas Cautelares otorgadas por la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos a l\u00edderes, lideresas, organizaciones y comunidades en situaci\u00f3n de riesgo; (iv) Cumplimiento pleno de sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; (v) el cumplimiento de la Declaraci\u00f3n y Programa de Acci\u00f3n de Durban; (vi) los compromisos establecidos por Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las \u201creparaciones hist\u00f3ricas\u201d deben priorizarse como marco \u00e9tico y de acci\u00f3n para avanzar en la eliminaci\u00f3n del racismo y la discriminaci\u00f3n racial<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como parte de la di\u00e1spora afrodescendiente, el movimiento social afrocolombiano, ha ido avanzando en la consolidaci\u00f3n de rutas de \u201creparaciones hist\u00f3ricas\u201d ajustada a las particularidades del caso de los afrodescendientes en Colombia. Como lo demostr\u00f3 el Informe Final de la Comisi\u00f3n de la Verdad, las violencias y da\u00f1os del conflicto armado interno sobre el Pueblo Afrodescendiente en Colombia, tienen una conexi\u00f3n causal y continuidad con la experiencia colonial de la esclavizaci\u00f3n y sus efectos persistentes en el tiempo, que se han perpetuado e inscrito en racismos institucionales que siguen profundiz\u00e1ndose. \u00a0En esta perspectiva, las reparaciones hist\u00f3ricas deben orientarse a construir condiciones para transformaciones estructurales que enfrenten tanto los da\u00f1os hist\u00f3ricos como aquellos conectados y derivados con el conflicto armado interno. La ruta para ello deber\u00e1 apoyarse en la articulaci\u00f3n del Estado y las comunidades afrodescendientes con los procesos globales en torno a las reparaciones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La necesidad de profundizar la agenda afrodescendiente en el marco de las relaciones bilaterales con los Estados Unidos en t\u00e9rminos de las transformaciones estructurales<\/strong>. Los temas afrodescendientes ingresaron a la agenda bilateral con los Estados Unidos desde finales de los 1990s, de la mano de los procesos de denuncia e incidencia de las comunidades v\u00edctimas del conflicto armado, apoyadas por organizaciones de derechos humanos estadounidenses. Dichos procesos contribuyeron a construir un compromiso, vigente hasta el d\u00eda de hoy, por parte de miembros del Congreso de los Estados Unidos y oficinas y programas de rama ejecutiva de las diferentes administraciones. Los resultados y contribuciones de las pol\u00edticas que han incluido las necesidades de las comunidades afrocolombianas m\u00e1s marginadas y golpeadas por la violencia, ejecutadas a trav\u00e9s de la USAID y otras dependencias, ofrecen un balance positivo. Pero a\u00fan hay mucho espacio para mejorar. El nuevo Gobierno, basado en una evaluaci\u00f3n comprehensiva de m\u00e1s de 20 a\u00f1os de colaboraci\u00f3n en los temas afrodescendientes, deber\u00e1 ofrecer propuestas para que los aportes mejoren su articulaci\u00f3n con las transformaciones estructurales que se est\u00e1n proponiendo para superar el racismo y la discriminaci\u00f3n racial. De manera especial, se deben valorar las conexiones de todas las dimensiones de la agenda bilateral con estas problem\u00e1ticas, y no solamente abordar de manera aislada las acciones espec\u00edficas para lo afrodescendiente. En esta perspectiva, el Plan de Acci\u00f3n Colombia-Estados Unidos para la Equidad Racial y \u00c9tnica (CAPREE por sus siglas en ingl\u00e9s), es un escenario clave para revisitar y relanzar en una perspectiva estructural. Pero igualmente, las relaciones bilaterales en otros temas como las relaciones comerciales, pol\u00edtica criminal, justicia, construcci\u00f3n de paz, deben entrar a revaluarse desde la perspectiva afrodescendiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La necesidad de consolidar temas afrodescendientes en las relaciones con la Uni\u00f3n Europea y otros pa\u00edses<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En materia de contribuir a enfrentar las graves situaciones de derechos humanos en las comunidades afrodescendientes en Colombia, los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea tambi\u00e9n han desarrollado un trabajo significativo desde hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. Sus aportes en la construcci\u00f3n de la paz, con su apoyo a la institucionalidad que cre\u00f3 el Acuerdo de Paz, se han convertido en un aporte fundamental. De manera similar, otros pa\u00edses como Canad\u00e1 y Nueva Zelanda, tambi\u00e9n han venido realizando aportes significativos. El nuevo Gobierno tambi\u00e9n deber\u00e1 valorar las rutas para mejorar estas contribuciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n<strong>,<\/strong>\u00a0 la agenda internacional de DDHH para los afrodescendientes en Colombia, debe ser una prioridad en la pol\u00edtica exterior del nuevo gobierno. Su cuidadoso dise\u00f1o e implementaci\u00f3n tienen la posibilidad de ofrecer contribuciones significativas para crear y\/o consolidar condiciones institucionales y sociales para avanzar en transformar las variables estructurales que mantienen el racismo y la discriminaci\u00f3n racial. Las comunidades del pueblo afrodescendiente en Colombia, y las organizaciones de la sociedad civil nacional e internacional que las acompa\u00f1an, as\u00ed como los aportes de los organismos internacionales de derechos humanos y pa\u00edses aliados, ofrecen un acumulado que el nuevo gobierno puede capitalizar. Las nuevas condiciones y voluntad pol\u00edtica favorable que anuncia el nuevo Gobierno, en s\u00ed mismas no garantizan el avance requerido. Para que se conviertan en oportunidades se requiere que el Estado, bajo este nuevo gobierno, adopte las decisiones pol\u00edticas y t\u00e9cnicas adecuadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Este art\u00edculo fue escrito por Pedro L. Cortes-Ruiz, Ph.D., Asesor en Colombia del Instituto Internacional de Raza, Igualdad y Derechos Humanos.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colombia, 6 de agosto de 2022.-Este 7 de Agosto de 2022, con el inicio del nuevo gobierno de Colombia 2022-2026, liderado por el Presidente Gustavo Petro y la Vicepresidenta Francia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":14393,"parent":0,"menu_order":0,"template":"","format":"standard","categories":[1122,1154],"resources_country":[1191],"resources_language":[],"resources_audience":[],"resources_format":[],"resources_topic":[],"resources_year":[],"class_list":["post-14392","resources","type-resources","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colombia","category-espanol","resources_country-colombia-es"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources\/14392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources"}],"about":[{"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/resources"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14392"},{"taxonomy":"resources_country","embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources_country?post=14392"},{"taxonomy":"resources_language","embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources_language?post=14392"},{"taxonomy":"resources_audience","embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources_audience?post=14392"},{"taxonomy":"resources_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources_format?post=14392"},{"taxonomy":"resources_topic","embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources_topic?post=14392"},{"taxonomy":"resources_year","embeddable":true,"href":"https:\/\/raceandequality.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/resources_year?post=14392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}