Photo courtesy of OAS photographer Daniel Cima, licensed under CC BY 2.0.

Aumentó de la Violencia contra las Mujeres Negras en Brasil: “Ley Maria da Penha no Fue Capaz de Reducir el Asesinato contra las Mujeres Negras”

Así lo dieron a conocer las contrapartes brasileñas Criola – Organización de Mujeres Negras de Rio de Janeiro y Geledes – El Instituto de la Mujer Negra de Brasil ante una audiencia temática frente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 7 de abril en Washington. Jurema Werneck de Criola, Nilza Iraci y Rodnei Jerico Da Silva hicieron la presentación con datos que demuestran que mientras la violencia contra las mujeres blancas disminuyó; la violencia contra las mujeres negras aumentó en el mismo periodo.

“Sesentaicuatro por ciento de las mujeres asesinadas en Brasil entre el 2011 y 2013 eran mujeres negras”, expresó Werneck, citando datos oficiales. Según los datos de la Secretaría de Políticas para las Mujeres (SPM), al menos 4.762 mujeres fallecieron víctimas de la violencia de género en el año 2013, es decir, una media de 13 mujeres al día de las que el 33,2 por ciento murieron a manos de sus respectivas parejas.

El Mapa de la Violencia de 2015 elaborado para la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  situó a Brasil como el quinto país del mundo en el ranking de violencia contra las mujeres con una tasa de 4,8 casos por cada 100.000 mujeres, un ranking en el que los países de América Latina ocuparon las primeras plazas.

Uno de los datos más contundentes del estudio es que en el periodo 2003-2013 los asesinatos contra mujeres blancas se redujeron un 9,8 por ciento, mientras que hubo un aumento del 54,2 por ciento de los casos contra mujeres negras, pasando de 1.864 víctimas mortales en 2003 a 2.875 en 2013. “Estos datos demuestran que la Ley Maria da Penha no fue capaz de reducir la violencia contra las mujeres negras”, planteó Werneck.

Con la presentación de casos específicos, los peticionarios contaron las historias de violencias de mujeres negras, ya sea a manos de las autoridades, de esposos o compañeros o de desconocidos. Entre los casos citados, estuvo el de Verónica Bolina, una mujer trans negra que está en una cárcel de hombres desde el 2015, donde luego de ser brutalmente golpeada por los policías, fue obligada a vestir como hombre en un claro acto denigrante en contra de sus derechos humanos. Finalmente, los peticionarios hicieron un llamado a la Comisión para que ayudaran al Estado brasileño a enfrentar ese racismo estructural e institucional que enfrentan las mujeres negras.

El Estado brasileño alegó que si bien es cierto los datos demuestran que la violencia se ha incrementado contra ese sector de la población, el gobierno está haciendo esfuerzos para mejorar la situación de las mujeres negras. La Relatora sobre los Derechos de las Mujeres, Margarette May Macaulay hizo una serie de preguntas sobre cómo garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres negras, incluyendo la interrupción del embarazo; especialmente en el contexto de la epidemia del Zika. Los peticionarios expresaron que la mayoría de las mujeres víctimas de Zika son negras. Werneck habló que el 70 por ciento de las mujeres embarazadas diagnosticadas con Zika son negras.