El Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) condenamos las amenazas y atentados contra su vida que siguen experimentando lideresas y líderes (y sus familias) de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados (AFRODES). Exhortamos al gobierno colombiano para adoptar las medidas de protección necesarias para garantizarles sus derechos a la vida, a la integridad personal y a la participación política. En Colombia se aproxima la firma del Acuerdo Final para la construcción de la paz, que con la inclusión de un “capítulo étnico” compromete al Estado para adoptar medidas específicas para garantizar los derechos de los grupos étnicos. Los gobiernos de Colombia y los Estados Unidos deben reforzar las medidas para proteger a las organizaciones y líderes de las comunidades afrocolombianas.

La situación de vulneración de sus derechos fundamentales configura un patrón sistemático desde que se creó AFRODES en 1999: varios de sus líderes y lideresas han sido asesinados o víctimas de atentados,  y las amenazas que reciben han obstaculizado su trabajo organizativo. Recientemente, líderes y lideresas de las organizaciones articuladas al trabajo organizativo a AFRODES Cali, han sido objeto de amenazas y atentados así como miembros de sus familias. En algunos casos, la solicitud al gobierno de medidas de protección, fundamentada en denuncias formales, ha sido negada con base en estudios de riesgo cuyos resultados, incomprensiblemente, ha establecido que ciertos líderes o lideresas solo enfrentan un “riesgo ordinario”. De todos los miembros de AFRODES que enfrentan riesgos evidentes, tan solo se han asignado medidas de protección a un número reducido.

Entre las situaciones recientes de amenazas o atentados contra la vida de líderes y lideresas, y sus familiares, articuladas a AFRODES Cali, se destacan:

  • El 10 de septiembre de 2016, el hijo de la lideresa Stela Allomia fue herido con arma de fuego, y se encuentra en estado crítico, cuando se desplazó a verificar el estado de la vivienda (ubicada en Potrero Grande sector Barrio Taller) que su familia debió abandonar en diciembre de 2015 por amenazas reiteradas y un atentado contra otros de los hijos de Stella. La visita a su vivienda la hizo para evitar que le retiren el subsidio por haber “abandonado” el predio.
  • Erlendy Cuero, vicepresidenta de AFRODES, continúa recibiendo llamadas telefónicas en las que se le amenaza con asesinarla a ella y a uno de sus hijos. Desde el año 2013, después de su participación en una audiencia pública ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, estas amenazas se han intensificado. Recientemente, el hijo de Erlendy sufrió un atentado contra su vida el 27 de marzo 2016 y antes de este el 1 de septiembre de 2014 dos hombres llegaron armados a la vivienda para asesinarla, y el 7 de febrero de 2015 dejan un panfleto en el que amenazan la vida de su hija y la de ella si no abandonaban el barrio Llano Verde.
  • El 30 de julio de 2016, la lideresa Yaneris Cabrera recibió llamadas y mensajes de texto con amenazas contra su vida en las que se hace referencia explícita a su trabajo organizativo con AFRODES. Ella es la secretaria de AFRODES Cali, encargada de convocatoria y elaboración de documentos y radicación de los mismos; hace seguimiento a todas las acciones que se adelantan.
  • La hija de la lideresa Yenny Castro fue víctima de reclutamiento forzado en diciembre de 2014 Además, Yenni venía liderando un grupo de personas ubicadas en el asentamiento subnormal Playa Alta donde viven 55 familias víctimas; este asentamiento fue incendiado el 29 de abril de 2015.
  • En 2014, la puerta de la residencia del líder Felipe Asprilla recibió un disparo. En 2015 le pintaron la puerta de la casa con sangre con un letrero que decía “ASPRILLA VA…” y además le dejaron pegado a la misma un panfleto con amenazas que decían “que los líderes que promovían la elección de la junta de acción comunal Llano Verde serían objetivos militar a finales 2015”.
  • Bernardo Cuero, líder y fiscal de AFRODES, quien reside en el Departamento del Atlántico, ha sufrido varios atentados contra su vida. Al igual que Erlendy, estos hechos contra su vida se intensificaron después de su participación en 2013 en una audiencia pública ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sus solicitudes de medidas de protección al gobierno han sido negadas. Y las denuncias que ha interpuesto ante la Fiscalía no vienen siendo atendidas en forma adecuada.

Exhortamos al Estado colombiano a adoptar las siguientes recomendaciones:

  • Garantizar la aplicación efectiva de medidas de protección adecuadas en cada uno de los casos descritos.
  • Que se investiguen inmediatamente estos hechos por parte de las autoridades y que quienes son responsables sean traídos a la justicia.
  • Que el gobierno realice el proceso de registro de las organizaciones articuladas AFRODES Cali como sujeto de reparación colectiva.
  • Garantizar la integración, en consulta con la Comisión Étnica, del Capitulo Étnico del Acuerdo Final de Paz en la construcción de los mecanismos de implementación y monitoreo de los acuerdos.

Recomendaciones al gobierno de los Estados Unidos:

  • El Departamento de Estado y la Embajada en Bogotá deberían asegurar cumplimiento de los condicionamientos de derechos humanos vinculados a la asistencia militar que provee EE.UU a Colombia que condicionan que Colombia debe asegurar la protección de líderes y lideresas afrodescendientes.
  • Las autoridades EE.UU deberían insistir en que Colombia mejore sus mecanismos de protección para miembros de la organización AFRODES y sus familiares, investigue estos hechos y públicamente condene estos actos de violencia contra ellos.