Photo courtesy of OAS photographer Daniel Cima, licensed under CC BY 2.0.

Washington DC, viernes, 23 de octubre de 2015

Carlos Quesada, del Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos, junto con Catherine McKinley de la Asociación para el Desarrollo de las Mujeres Negras Costarricences, y en representación de las organizaciones afrocostarricenses la Unión Afrodescendiente Asesora y Red Nacional de Jóvenes Afrocostarricenses, presentaron durante una audiencia temática de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una panorámica actual de la situación de derechos humanos de la población afrodescendiente en Costa Rica.

Catherine McKinley le proporcionó a la Comisión datos relevantes provenientes del último censo del año 2011 sobre la demografía de la población afrocostarricense, destacando que al menos el 8 por ciento de los costarricenses son afrodescendientes, cifra que pondría el número de afrocostarricenses a más de 330.000 personas.

McKinley también enfatizó que la población afrocostarricense todavía enfrenta importantes desafíos que obstaculizan el pleno goce de sus derechos, y subrayó que en Costa Rica el “racismo es una realidad profunda y estructural que exige una acción inmediata, sostenida, programada y estratégica por parte del Estado costarricense”.

El ambiente hostil enfrentado por los afrodescendientes, amplificado en las redes sociales, programas radiales y los medios de comunicación escrita, ha sido ejemplificado en las reacciones cáusticas de varios sectores de la sociedad costarricense a la oposición de los afrocostarricenses al libro Cocorí, que narra la historia de una caricatura plenamente insultante y promueve estereotipos repugnantes, representando a los negros como feos, estúpidos y sucios. A pesar de la oposición de la sociedad civil afrocostarricense desde hace 20 años, el libro Cocorí sigue formando parte del currículo escolar nacional, destacó McKinley.

De parte de las organizaciones afrocostarricenses representadas en la audiencia, McKinley presentó varias recomendaciones tanto a la Comisión como al Estado de Costa Rica, que entre otras incluyo las siguiente:

Que la Comisión realice una visita a Costa Rica, que les permita constatar las denuncias que hacemos en esta audiencia temática.

Que el Estado costarricense acelere el proceso de ratificación de la Convención Interamericana contra el Racismo, la Discriminación Racial y Formas Conexas de Intolerancia, que se encuentra en corriente legislativa.

Que la Comisión recomiende al Estado costarricense sacar de los textos escolares recomendados el libro Cocorí.

Acudieron a la audiencia representantes del Estado costarricense, incluyendo miembros del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto y el Comisionado Presidencial para Asuntos de la Afrodescendencia. En sus presentaciones ante la Comisión, afirmaron que no era su intención “defender al libro Cocorí”, y subrayaron el reciente reconocimiento por parte del Estado de Costa Rica como una sociedad multiétnica y pluricultural, aunque donde todavía existe “el racismo y discriminación racial indirecta y estructural”.

Los Comisionados presentes manifestaron su preocupación sobre la situación actual de los afrocostarricenses, y preguntaron sobre las acciones afirmativas del Estado y también sobre el presupuesto necesario del Comisionado Presidencial para los Asuntos de la Afrodescendencia. Comisionada Rose-Marie Belle Antoine expresó su “satisfacción que el Estado reconoce que, de hecho, sí existe discriminación estructural en el país”. Sobre el uso del libro Cocorí en el currículo escolar, Comisionada Antoine notó que Cocorí “es una síntoma importante de un problema más profundo”. Comisionado Felipe González también notó que, respeto a la idea de quitar Cocorí del currículo, “hay que tomar medidas [concretas], aunque sean impopulares, cuando van a conducir a los derechos básicos”.

Para acceder al video de la audiencia, use el enlace para visitar el sitio web de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos:

http://www.oas.org/es/cidh/multimedia/sesiones/156/default.asp