Ginebra, Suiza. 24 de Junio. En las últimas dos semanas, el Consejo de Derechos Humanos ha llevado a cabo su 32o período de sesiones y en los últimos días, varios de los Titulares de Mandato de los Procedimientos Especiales han presentado sus informes temáticos, durante diálogos interactivos, donde tanto los Estados como las instituciones nacionales de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales puedo opinar, hacer preguntas, sugerencias e intervenciones.

Cuatro de esos informes temáticos son de nuestro principal interés. El Instituto Internacional sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos felicita a los expertos y su personal por la presentación de los informes, los cuales examinan los retos actuales para proteger y preservar los derechos humanos en el mundo.

El primer informe que nos concierne, fue el compartido por el Sr. David Kaye, Relator Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión quien resaltó su preocupación sobre los asuntos de libertad de expresión y el sector privado en la era digital.

En su informe, el Sr. Kaye señala que actualmente, es el sector privado quien impulsa la mayor expansión del acceso a la información de la historia. Sin embargo, la era digital ha traído consigo nuevas preguntas y problemas que los mecanismos internacionales de derechos humanos aún no han abordado plenamente. En este informe se puso en marcha un esfuerzo de varios años para identificar las normas de derechos humanos adecuadas para regular el sector privado en el espacio digital y es el primer paso en un intento de identificar las formas para proteger y promover la libertad de expresión en el espacio digital.

Durante el diálogo interactivo, los participantes -Estados y ONGs- hicieron hincapié en la importancia de las nuevas tecnologías de la información y del internet como una herramienta para promover la paz, el conocimiento y el crecimiento económico. También se dijo que el derecho a la privacidad no debe ser socavado en el espacio digital y que la libertad de expresión en línea y no en línea debe ser practicada de manera responsable. También señalaron que la expansión de las nuevas tecnologías presenta oportunidades sin precedentes para la libertad de expresión, pero también nuevos desafíos que será necesario superar, tales como la legislación represiva, la censura y amenazas contra periodistas.

 

El reporte completo se encuentra aqui.

 

Al día siguiente, el Sr. Maina Kiai, Relator Especial sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación, presentó su informe sobre la intolerancia fundamentalista y sus efectos degradantes hacia los derechos de reunión y asociación en el mundo.

En este informe se explora el fenómeno del fundamentalismo y su impacto en el ejercicio de los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación. Durante el diálogo interactivo, el Sr. Kiai mencion’o que el derecho a la reunión y asociación son indispensables para la democracia y el desarrollo. Dijo que el fundamentalismo podría incluir cualquier movimiento, no sólo los religiosos, cualquiera que obligue a una estricta y literal adhesión a un conjunto de creencias o principios básicos.

Su informe analiza cuatro tipos distintos de fundamentalismo: el fundamentalismo de libre mercado, el fundamentalismo político, el fundamentalismo religioso y nacionalista o fundamentalismo cultural. El informe, en su esencia, destaca la lucha entre la tolerancia y la intolerancia. El derecho a reunión y asociación pacíficas son derechos fundamentales, en parte debido a su papel crucial en la promoción del pluralismo. También detalló los retos de cada uno de los cuatro tipos de fundamentalismo y señaló que en relación con el fundamentalismo político, su informe cita a la República Popular Democrática de Corea, Bahréin, China, Cuba, Eritrea, Laos, Omán y Arabia Saudita como ejemplos notables. Hizo hincapié en que es fundamental que exista un sistema que nos permita no estar de acuerdo con las opiniones convencionales y poder manifestarlo.

 

El reporte completo se encuentra aqui.

 

Unos días más tarde, el Consejo de Derechos Humanos inició su diálogo interactivo agrupado con Dubravka Šimonović, Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer sus causas y consecuencias, y Frances Radday, Presidente del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra la mujer en la legislación y en la práctica.

Al presentar su informe, la Sra. Šimonović dijo que una prioridad intermedia para su mandato sería centrarse en el uso de datos sobre la violencia contra la mujer como una herramienta para su prevención y que en ese sentido que ya había llamado a los Estados a establecer una “alerta femicidio” con el fin de informar medidas y estrategias eficaces necesarias para prevenir los femicidios. Otras prioridades temáticas, entre otras cosas mencionadas, incluyen la protección de los servicios para las mujeres sobrevivientes de la violencia; la posibilidad de formular un código global de conducta para los cuerpos de seguridad en el desempeño de su papel en la prevención de la violencia contra la mujer; monitoreo de la violencia contra las mujeres en el contexto del desplazamiento forzado y refugiadas; y el examen de las conexiones entre el fundamentalismo y la violencia contra la mujer.

Este informe temático examina el contexto general y las principales tendencias y retos en el tema de la violencia contra las mujeres, señalando que el marco jurídico y las políticas en torno a su mandato habían cambiado debido a la evolución de los marcos jurídicos y mecanismos internacionales y regionales sobre la violencia contra las mujeres. Al mismo tiempo, resalta que la violencia contra la mujer se encuentra todavía en un nivel de pandemia, pues es generalizada y persistente.

Más tarde, en su presentación, la Sra. Frances Raday, Presidenta del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra las mujeres en la legislación y en la práctica, presentó el informe temático del Grupo sobre la discriminación contra las mujeres en el ámbito de la salud y la seguridad. Los derechos sexuales y reproductivos, están consagrados en los instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos. Las diferentes características biológicas de las mujeres y los hombres hacen necesario un tratamiento diferencial en el área de la salud. Un enfoque idéntico en los tratamientos, la medicación, la investigación, el presupuesto y la accesibilidad a los servicios sanitarios para mujeres y para hombres, constituiría una discriminación. El Grupo de Trabajo pidió a todos los Estados Miembros que reafirmen y respeten los compromisos que han hecho en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y otros acuerdos.

En el debate interactivo, en relación con la violencia contra las mujeres, los participantes recordaron la cuestión de la violencia contra las mujeres en el contexto de conflicto, tales como el acoso sexual, el matrimonio precoz, la violencia durante el conflicto, la lucha contra los estereotipos y la mutilación genital femenina.

En cuanto a la discriminación contra la mujer en la ley y en la práctica, los participantes en el dialogo expresaron su preocupación sobre el nivel desproporcionado de discriminación contra la mujer en el ámbito de la salud y seguridad, en particular en el derecho a la salud sexual y reproductiva. Las políticas de salud adaptados a las necesidades específicas de las mujeres no deben ser politizadas y es vital que las mujeres participen en todas las decisiones. También hicieron hincapié en la importancia de garantizar la seguridad y la salud de todas las mujeres a través de medidas específicas, presupuestos adecuados y de supervisión de actividades.

Los derechos de la mujer han de ser considerados de una manera holística. Tiene que existir un énfasis en la provisión de métodos anticonceptivos asequibles y modernos, y la planificación familiar. La debida diligencia es una obligación establecida en la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y los Estados tienen la obligación no solo de proporcionar los servicios de salud sino también de regular a los proveedores de salud del sector privado para evitar la discriminación. Las buenas prácticas en general serán examinados por el Grupo de Trabajo en su próximo informe anual.

 

Los dos reportes pueden encontrarse aqui.

 

Para obtener más información sobre el Consejo de Derechos Humanos, favor de contactar a nuestra Asesora Legal en Ginebra, Laia Evia, al correo: Evia@raceandequality.org y seguir nuestro Twitter @raceandequality.