Relatora CIDH para Nicaragua: “Seguiremos monitoreando la situación, acompañando y escuchando a las víctimas”

Relatora CIDH para Nicaragua: “Seguiremos monitoreando la situación, acompañando y escuchando a las víctimas”

La labor de monitoreo, documentación, denuncia y condena de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha sido fundamental desde el inicio de la grave crisis sociopolítica y de derechos humanos en Nicaragua. Reconociendo su labor, en el cuarto aniversario de la rebelión cívica de abril 2018, el Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad) entrevistó a la Relatora para Nicaragua de la CIDH, Esmeralda Arosemena, sobre el rol que ha jugado este organismo en la situación que atraviesa el país desde abril de 2018 y cuáles podrían ser los próximos pasos para lograr verdad, justicia, reparación y no repetición para las víctimas de la violencia y represión.

En un informe publicado en octubre de 2021, la CIDH advirtió que en Nicaragua existe un debilitamiento del Estado de Derecho y un profundo deterioro en materia de Derechos Humanos que se viene fraguando desde hace dos décadas. ¿Qué avances o retrocesos se han dado en Nicaragua en materia de Derechos Humanos desde la publicación de este informe (octubre de 2021)? ¿Qué nuevos patrones se han identificado y qué es lo que más preocupa actualmente?

El informe recoge varios elementos que dan cuenta de lo que señala el título del mismo, concentración del poder y debilitamiento del Estado de derecho en Nicaragua. En noviembre de 2021 se llevaron a cabo elecciones en un contexto de represión, corrupción, fraude electoral e impunidad estructural, lo cual permitió asegurar que el Ejecutivo se perpetúe en el poder y a su vez, consolidar un régimen antidemocrático en el país.

La CIDH observa que el Estado continúa con una estrategia tendiente a mantener cooptado el espacio cívico y democrático mediante la imposición de un estado policial perpetuo, y de nuevas medidas y leyes que restringen de manera arbitraria los derechos de la población. Recientemente, desde la CIDH, rechazamos el cierre masivo y forzado de organizaciones de la sociedad civil, fundaciones, universidades, agencias de cooperación y desarrollo, colectivos feministas, gremios médicos, entre otros.

Por otro lado, tenemos muy presente la violación del derecho penal, incluso (las) recogidas en las normas constitucionales del país; y la criminalización de las personas identificadas como opositoras al gobierno, elemento que responde a la falta de independencia judicial y separación de poderes de un Ministerio Público y un Poder Judicial sometido a la voluntad del gobierno en un claro desmedro del Estado de derecho y de la democracia. Ello recordando a las presas políticas y presos políticos que, entre febrero y marzo fueron juzgadas, y condenadas con altísimas penas, sin garantías judiciales.

Han pasado 4 años desde el inicio de la crisis en el país, y el régimen de Ortega y Murillo continúa sin dar una respuesta a las recomendaciones y medidas cautelares otorgadas por la CIDH e incumple sentencias y resoluciones de la Corte-IDH. ¿Cómo valora esta posición de Nicaragua? ¿Cuál es la posición de la CIDH para contribuir al cese de la represión y a la salida de esta crisis? ¿Qué mecanismos o instrumentos internacionales adicionales existen para la rendición de cuentas en Nicaragua?

Entre los roles que la CIDH tiene, está el de generar conciencia sobre los derechos humanos, visibilizar las vulneraciones, y hacer uso de sus mecanismos de protección como las medidas cautelares. En tal sentido, seguiremos monitoreando la situación, acompañando y escuchando a las víctimas, y exigiendo que Nicaragua restablezca su democracia y repare las graves e inaceptables violaciones que siguen ocurriendo bajo un régimen que decidió no ser democrático.

La Comisión ha valorado la falta de cumplimiento de sus recomendaciones para la inclusión del Estado de Nicaragua en la sección B del Capítulo IV de su Informe Anual por tres años consecutivos. Hemos otorgado más de 30 medidas cautelares a personas, líderes, lideresas, opositoras políticas por estar en situación de riesgo y daño irreparable a sus derechos. Por su parte, la Corte Interamericana en 2021 comunicó a la OEA el desacato del Estado de Nicaragua a las medidas provisionales dictadas a favor de la liberación de las personas presas políticas en el país. Esto ejemplifica que, desde los órganos del Sistema Interamericano se está haciendo uso de todas las herramientas convencionales disponibles para contribuir con el cumplimiento de las recomendaciones formuladas al Estado.

Debemos recordar que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para Nicaragua fue una instancia instalada mediante un acuerdo entre la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (SG OEA), la CIDH y el gobierno de Nicaragua para investigar los hechos de violencia acaecidos en el período del 18 de abril al 30 de mayo de 2018. El GIEI presentó su informe que daba cuenta de las graves violaciones ocurridas y que continuaron. Posteriormente, la CIDH instaló su Mecanismo Especial de Seguimiento también para Nicaragua (MESENI) para seguir monitoreando y visibilizando. Ahora Naciones Unidas ha resuelto establecer también tiene una propuesta de establecer un grupo de personas expertas para que investigue las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.

Recientemente, en una audiencia de la CIDH, expresó que ha intentado establecer un diálogo con el Estado pero no ha recibido respuesta alguna. ¿Cree que hay posibilidades de obtener una respuesta positiva del Estado en el corto plazo? ¿Qué resultados se puede esperar de este diálogo?

La Comisión Interamericana ha expresado permanentemente su disposición para colaborar técnicamente con el Estado para el restablecimiento de los derechos humanos, el Estado de Derecho y el cumplimiento de las recomendaciones. Desde nuestro rol, seguiremos insistiendo en que el diálogo nacional con los organismos que cumplen la función de defender y promover los derechos humanos, es una de las vías que debe asumirse en todo sistema democrático para la reparación, para la memoria, verdad y justicia.

Anteriormente, usted ha expresado que las personas presas políticas son prioridad para la Comisión. Desde su Relatoría:¿Visualizan avances que podrían resultar en la pronta liberación de las personas presas políticas? ¿Qué otros esfuerzos se prevén para exigir la liberación de estas personas?

Para la Comisión, las 171 personas presas políticas son prioridad y continuará trabajando por su liberación, así como para garantizar el debido proceso y el acceso a una defensa. Sin embargo, como lo mencioné con antelación, lamentamos la falta de voluntad del Estado para dar cumplimiento a las recomendaciones realizadas y liberarlas de inmediato. Por lo anterior, la Comisión seguirá haciendo uso de todos sus mecanismos para que las presas y los presos salgan en libertad y reciban justicia y reparación.

En mi calidad de relatora para Nicaragua, seguiré acompañando a las mujeres y hombres que hoy son presos y presas políticas, a través de sus familias, amigas y amigos, de sus abogadas y abogados.

Como Relatora de Pueblos Indígenas, ¿Cuál es su valoración de la reciente cancelación de la organización defensora de derechos humanos de pueblos indígenas y afrodescendientes CEJUDHCAN? ¿Qué desafíos existen en relación a la obligación estatal de respetar la autodeterminación de estos pueblos en Nicaragua?

Sin lugar a dudas, el cierre de esta organización (CEJUDHCAN) tiene consecuencias graves para la protección de los derechos y territorios tradicionales de los pueblos  de la Costa Caribe Norte de Nicaragua. Al respecto, integrantes de diferentes comunidades han denunciado los graves efectos que el cierre de esta organización tiene para la protección de sus derechos, tierras y territorios tradicionales en un contexto de agresiones sistemáticas por parte de «colonos» (terceros invasores no indígenas). Vale recordar que los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas, los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales están estrechamente vinculados con sus tierras, territorios, recursos naturales, instituciones sociales, culturales y políticas propias, y su libre determinación.

En el informe sobre derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas y tribales de la CIDH se hace referencia a que los distintos elementos constitutivos de la libre determinación como la participación política, consulta y consentimiento libre, previo e informado, forman parte de compromisos y obligaciones de los Estados en virtud de instrumentos internacionales. Este es uno de los desafíos que los Estados, entre ellos el de Nicaragua, tienen respecto a los pueblos indígenas y a los afrodescendientes.

El pasado 7 de marzo, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas afirmó que “los Pueblos Indígenas de Nicaragua han seguido sufriendo ataques violentos en el contexto de disputas territoriales, la mayoría de ellos en total impunidad”. Dados estos antecedentes: ¿De qué forma considera usted podría la CIDH articularse con el Sistema de Naciones Unidas para buscar una mejora en la situación de desprotección en que viven los pueblos indígenas?

Desde el inicio de la crisis, la CIDH trabaja de manera coordinada con la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (OACNUDH) para atender las graves violaciones de derechos humanos. El año pasado, ante la intensificación de la represión en el contexto de las elecciones, la CIDH anunció además que reforzaban este trabajo, así como la intención de establecer estrategias articuladas para brindar respuestas oportunas a la situación que se observa en el país […]

El pasado 23 de marzo, el ex-embajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo McFields, denunció crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Ortega en contra de la ciudadanía nicaragüense: ¿Qué importancia  tiene esta denuncia para la CIDH? ¿Podría tomarse como una prueba más del deterioro de la situación de derechos humanos?

La CIDH considera que las declaraciones del Embajador Arturo McFields confirman las graves violaciones a derechos humanos que se vienen cometiendo en el país, el deterioro institucional y la agudización de la estrategia del Ejecutivo para acallar a las voces disidentes y opositoras […] Asimismo, demuestra la persistencia de un estado policial que, en coordinación con grupos del Gobierno, agrede, vigila, amenaza y hostiga a cualquier persona identificada como opositora, y ello para este caso, se plasma con la destitución de Arturo McFields como embajador de Nicaragua ante la OEA.

¿Cuál es su mensaje para la ciudadanía nicaragüense, particularmente para las víctimas de la violencia estatal? ¿Qué llamado hace al Gobierno de Nicaragua? ¿Cuál es su mensaje a la comunidad internacional y otros Estados de la región frente a la profundización de la crisis?

A 4 años del inicio de la crisis de derechos humanos, la CIDH recuerda a las víctimas, sus familiares y las organizaciones de la sociedad civil que mantiene su compromiso permanente de seguir trabajando hasta lograr la justicia y reparación, la reconstrucción de la democracia y lograr que la reconciliación nacional llegue con memoria y verdad histórica. Desde nuestro rol, velaremos incansablemente por que la protección a la vida y la integridad física de cada una de las personas sea garantizada, asi como la libertad de expresión del pueblo nicaragüense.  

Oenegés nicaragüenses: “La justicia para Nicaragua va a llegar”

Son innumerables las violaciones a los derechos humanos que el régimen de Daniel Ortega ha cometido en contra de las personas opositoras en Nicaragua desde el estallido de las protestas de abril de 2018 a las que respondió con represión, violencia, tortura, detenciones arbitrarias y juicios espurios. La represión dejó como saldo 355 víctimas letales, 1614 detenciones arbitrarias cuyos casos todavía se encuentran en la impunidad, además de obligar a más de 110,000 nicaragüenses a exiliarse.

Cuatro años han pasado y aunque la situación sea crítica para la oposición nicaragüense, las organizaciones de la sociedad civil continúan documentando casos, ya sea en el país o desde el exilio, para poder llevarlos ante la justicia internacional y lograr reparación para  las víctimas  entre las que se cuentan más de 181 presos políticos.

El Instituto Sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad), conversó con Alexandra Salazar, Coordinadora  de la Unidad de Defensa Jurídica (UDJ), quien trabaja en los procesos judiciales que se realizan a personas presas políticas en Nicaragua y Wendy Flores, coordinadora del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca +, sobre el trabajo de acompañamiento a las víctimas de la represión en Nicaragua en su búsqueda de justicia, los procesos que se han realizado para llevar los casos ante los organismos internacionales y los pasos que vienen a continuación para que en en el país haya justicia y reparación.

Salazar considera que la renovación del mandato a la Alta Comisionada de Derechos Humanos y la creación del grupo de expertos para Nicaragua contribuirán a impulsar investigaciones que permitan garantizar la justicia a todas las víctimas de la represión de Ortega desde abril de 2018.

La documentación de todos los hechos es uno de los pasos  más importantes para alcanzar la justicia. Al respecto, Salazar considera que tal documentación es un desafío para las organizaciones nacionales e internacionales que ya no tienen acceso directo a los procesos que se realizan dentro de la Policía Nacional que conllevan a la judicialización de opositores en Nicaragua. Pese a la falta de acceso, Salazar indica que continuarán realizando la documentación que es tan necesaria para poder asignar responsabilidad o señalar violaciones al debido proceso.

“La represión es tan intensa y persistente  que ha conllevado a un silencio, a un miedo profundo a la denuncia por temor a represalias que pueden derivar en  detenciones”, advierte Salazar, a pesar de ello, los familiares y las víctimas continúan denunciando y aportando pruebas que se espera presentar en juicios imparciales de jurisdicción interna e internacional.

En contra de la impunidad

En 2019 el régimen de Daniel Ortega aprobó la cuestionada Ley de Amnistía (Ley n° 996), con la que liberaron a los presos políticos que aún permanecían en las cárceles luego de las manifestaciones de 2018 y no habían sido excarcelados previamente, acción que benefició a todas aquellas personas capturadas ilegalmente.

Sin embargo, Flores recordó que la amnistía, también tuvo como propósito principal dejar en “la impunidad los crímenes de lesa humanidad y graves violaciones a los derechos humanos” cometidos por el régimen en contra de la población civil.  Pero si algo ha permitido que esos crímenes no desaparezcan de la mente de las personas, es que sus familiares, apoyados por las organizaciones que velan por los derechos humanos, continúan denunciando y documentando los hechos.

“La comunidad internacional, tiene la oportunidad a través de sus distintos mecanismos y procedimientos, de determinar la responsabilidad del Estado de Nicaragua por las graves violaciones de derechos humanos cometidas en 2018 hasta la actualidad, pero también de enrumbar acciones dirigidas a que los autores intelectuales y materiales de estos crímenes sean debidamente juzgados”, detalló Flores.

Siguen sumando presos políticos

En las cárceles de Ortega se encuentran 181 personas presas políticas.  Algunas de ellas se encuentran privadas de libertad desde 2018, mientras que otras están por cumplir su primer año tras las rejas. Recientemente, varios prisioneros políticos fueron condenados bajo procesos cuestionados por la falta de imparcialidad del Poder Judicial nicaragüense y una Fiscalía encargada de falsificar pruebas en contra de los detenidos, según documentaron los medios de comunicación independientes.

La cantidad de personas presas políticas sigue aumentando y una semana antes de que se cumpla un cuarto aniversario de abril de 2018, la Policía continúa asediando las casas de las familias de víctimas de la represión letal de 2018 y deteniendo a ciudadanos por el solo hecho de ser identificados como opositores y opositoras.

Flores recuerda que desde 2018 en Nicaragua se han realizado más de 800 juicios penales “en contra de manifestantes, activistas, periodistas, defensores y defensoras de derechos humanos, opositores-ras políticos-as, empresarios y cualquier persona que disienta públicamente del Gobierno”.

Los organismos han identificado patrones dentro de estos procesos que varían, dependiendo la etapa de represión que esté desarrollando el régimen. Por ejemplo, los primeros juicios tenían la característica de que los procesados eran acusados por terrorismo, obstrucción de funciones, daños a la propiedad, asesinatos, entre otros; mientras que en una segunda etapa “se les acusó por delitos comunes como robos, tráfico de estupefacientes, y en esta etapa represiva actual; nos encontramos con delitos relacionados con la Ley de Ciberdelitos y la Ley de Soberanía”, apunta Flores.

Procesos no cumplen estándares internacionales

Salazar agregó que  ninguno de los procesos realizados en contra de miembros de la oposición, personas defensoras, activistas y periodistas, ha cumplido con los estándares internacionales y a las personas detenidas no se les brinda información sobre las causas por las que se las llevan, les violan su derecho de contar con  una defensa técnica efectiva, acceso oportuno a los expedientes y mucho menos la indispensable representación durante las audiencias.

Sumado a eso, las personas presas políticas son víctimas de torturas psicológicas, apuntó Salazar, pues la Policía les realiza interrogatorios diariamente y se les priva de una alimentación adecuada y , de acuerdo a las denuncias de sus familiares, hasta de frazadas que les ayuden a protegerse del frío de la noche.

“Hemos presentado apelaciones en contra de las sentencias y hemos presentado recursos de casación, todos han sido ineficaces y se observa  una coordinación plena y ninguna en pro de la garantía del acceso a la justicia efectiva y real para las personas presas políticas”, comenta Salazar.

En Pro de la liberación de las personas presas políticas en Nicaragua 

En marzo de 2022, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas adoptó una resolución sobre Nicaragua para establecer un grupo de expertos que deberá “realizar investigaciones exhaustivas e independientes sobre todas las presuntas violaciones de derechos humanos”, cometidas en el país desde abril de 2018.

Esto, según Flores, permitirá a la ONU conocer los hechos y “responsabilizar a los perpetradores o autores materiales” de estas violaciones, lo cual es un paso positivo para poder llevar justicia a las familias de las víctimas.

“Los resultados de esta investigación podrían derivar en potenciales aperturas de procesos bajo la jurisdicción universal o bien, que en el futuro y con un cambio de Gobierno, se pueda aceptar la competencia de la Corte Penal Internacional y reconocer estos crímenes cometidos a efectos de que sean debidamente sancionados”, menciona Flores, mientras que Salazar agrega: “tenemos las voces de las propias víctimas”, como testigos de los crímenes.

“Esta generación no acepta borrón y cuenta nueva”

Aunque hayan pasado cuatro años desde el inicio de la represión y la vida de miles de nicaragüenses haya cambiado como consecuencia de la persecución política, las violaciones a los derechos humanos y la violencia generalizada, las organizaciones que trabajan en pro de los derechos humanos llaman a no perder la esperanza de que la justicia llegará a Nicaragua.

Salazar menciona que “tenemos plena certeza que tarde o temprano la justicia para Nicaragua va a llegar y tiene que ser real, verdadera y bajo mecanismos que logren generar la certeza y la confianza de que los procesos son imparciales”.

“A diferencia del pasado o de nuestra historia como nicaragüenses, esta generación no acepta como receta el “perdón y olvido” o el “borrón y cuenta nueva”, por ello, deben mantener la esperanza de que sus voces, sus demandas y sus luchas constantes, contribuirán a los diferentes procesos de búsqueda de verdad, justicia y reparación”, alentó Flores.

Nicaragua, cuatro años de impunidad: Raza e Igualdad lanza campaña que demanda verdad, justicia, reparación y no repetición por crímenes de lesa humanidad

Washington D.C., 13 de abril de 2022.- En el cuarto aniversario de la crisis sociopolítica y de derechos humanos de Nicaragua, el Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad) lanza la campaña “Nicaragua, cuatro años de impunidad” para denunciar las graves violaciones a los derechos humanos que continúan ocurriendo en el país centroamericano, y sumarse a las demandas de procesos que garanticen la verdad, justicia, reparación integral de las víctimas y no repetición por los crímenes de lesa humanidad perpetrados en el marco de la represión violenta y sistemática a la rebelión cívica de abril del año 2018. 

Asimismo, Raza e Igualdad urge a la comunidad internacional a enviar un mensaje de lucha contra la impunidad. 

Contexto

Desde abril de 2018, Nicaragua vive una profunda crisis caracterizada por la represión estatal y paraestatal, el prolongado quebrantamiento del Estado de Derecho, restricciones al espacio cívico y la persistencia de una situación de impunidad generalizada. Esta situación se manifiesta en violaciones severas a los derechos humanos que hasta la fecha han resultado en: 355 victimas letales impunes, más de 2,000 manifestantes heridos, al menos 1614 detenciones arbitrarias, el exilio de más de 110,000 nicaragüenses, la creciente criminalización del ejercicio periodístico, el cierre de más de 114 organizaciones de la sociedad civil, el recrudecimiento de los ataques contra pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe, y la permanencia de más de 170 personas presas políticas en condiciones que incumplen las Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de las Personas Reclusas (Reglas Nelson Mandela) y la Ley interna en materia de derechos humanos, que pueden calificarse de tratos crueles, inhumanos, degradantes, torturas físicas y psicológicas. Estas condiciones vulneran particularmente a 14 mujeres, 13 personas de la tercera edad y personas con padecimientos crónicos que se encuentran privadas de libertad.

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa incumpliendo todas las recomendaciones de los mecanismos internacionales de derechos humanos para el restablecimiento de la institucionalidad democrática y garantizar los derechos humanos en el país. El año pasado (2021), en el contexto pre electoral -principalmente en los meses de mayo y junio-, Daniel Ortega, en su afán de asegurar su cuarto mandato consecutivo, encarceló a 47 personas. Entre estas personas se encuentran todas aquellas que manifestaron su voluntad de ser candidatos y candidatas a la presidencia de Nicaragua, así como liderazgos estudiantiles y campesinos, periodistas, empresarios, personas defensoras de derechos humanos, entre otras. 

Estas votaciones ilegítimas de noviembre pasado, que dieron la victoria a Ortega, dejaron entrever la erosión de la democracia y la perpetuación en el poder de un gobierno que viola sistemáticamente los derechos humanos de la población nicaragüense, y fueron cuestionadas por el Parlamento Europeo, las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA). Esta última aseguró que “no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática”, de acuerdo con las normas internacionales.

En febrero de este año (2022), el Sistema Judicial de Nicaragua controlado por el régimen, reanudó los juicios contra las personas detenidas arbitrariamente en el contexto pre-electoral y electoral, bajo leyes que restringen indebidamente el espacio cívico y democrático, particularmente la Ley Especial de Ciberdelitos (Ley 1042), Ley contra el lavado de activos, financiamiento al terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva (Ley 977) y la Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación para la Paz (Ley 1055). Todos estos juicios estuvieron marcados por graves violaciones a las garantías del debido proceso como el derecho a la defensa, la presunción de inocencia, la igualdad de las partes procesales, o el derecho a ser juzgado por un tribunal independiente e imparcial. Cabe destacar que, en todos los casos, las personas juzgadas fueron condenadas a penas desproporcionadas con supuestas pruebas que no demostraron la comisión de los delitos imputados. Asimismo, tampoco se respetó el derecho de defensa al no permitir la presentación de pruebas por parte de los procesados.

El pasado 7 de marzo, en la presentación de su informe anual sobre la situación de derechos humanos en Nicaragua, la Alta Comisionada Michelle Bachelet, denunció las faltas al debido proceso y las condiciones inhumanas que “han deteriorado progresivamente el estado de salud de las y los detenidos, particularmente de las personas mayores de edad y pacientes crónicos”. Igualmente, instó al Consejo de Derechos Humanos (CDH) a tomar todas las medidas para asegurar la rendición de cuentas. Para garantizar justicia, verdad y reparación frente a las ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y otras graves violaciones de derechos humanos el Consejo aprobó una resolución que establece durante un año un “Grupo de Expertos de Derechos Humanos” con el mandato de investigación y rendición de cuentas por las graves violaciones de los derechos humanos cometidas desde el año 2018. 

No obstante, en vísperas del aniversario de las protestas sociales, el régimen nicaragüense está repitiendo el patrón represivo contra familiares de las víctimas, defensores y defensoras de derechos humanos, personas periodistas y otras voces disidentes. El día martes 12 de abril, familiares de Darwin Potosme, víctima letal de la represión, denunciaron asedio policial, allanamiento de su vivienda y amenazas de encarcelamiento por parte de agentes de la Policía Nacional. La opositora Yolanda González sufrió el allanamiento de su vivienda en presencia de personas menores de edad, interrogatorios y vigilancia por parte de paramilitares. El cantante crítico al gobierno, Josué Monroy de la banda “Monroy y Surmenage”, el productor de “La Antesala”, Leonardo Canales; y las personas productoras de eventos musicales  de SaXo Producciones, Salvador Espinoza y Xochitl Tapia, también fueron detenidas por agentes policiales durante allanamientos a sus viviendas. 

Campaña

Dado este contexto, y como una forma de conmemorar el cuarto aniversario de la rebelión cívica de abril 2018, Raza e Igualdad iniciará este lunes 18 de abril una campaña que visibiliza los graves abusos a los derechos humanos en Nicaragua, el arduo trabajo de las organizaciones de la sociedad civil en la búsqueda de justicia, y el posicionamiento de la comunidad internacional en esta profunda crisis.

Entrevistamos a dos defensoras de derechos humanos nicaragüenses sobre la situación actual del país, las condiciones de las personas presas políticas en los centros de detención, sus juicios, condenas y el papel de la sociedad civil en la defensa de sus derechos. Adicionalmente, entrevistamos a la Relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Esmeralda Arosemena, sobre los avances y desafíos de los derechos humanos en Nicaragua, el rol de la CIDH en el contexto actual, los mecanismos o instrumentos internacionales que existen para la rendición de cuentas, entre otros aspectos; y al Representante de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), Alberto Brunori, sobre el mecanismo o grupo de tres expertos en derechos humanos que investigará por un año las violaciones a derechos humanos cometidas desde abril 2018.

Todos los productos de esta campaña se publicarán a través de las cuentas de Twitter, Facebook e Instagram, y el sitio web de Raza e Igualdad. Invitamos a la comunidad internacional, prensa nacional e internacional y a la sociedad civil a unirse y compartir el contenido usando los hashtags #SOSNicaragua y #Nicaragua4AñosdeImpunidad, para que el clamor por el cese de la represión y demanda de verdad, justicia, reparación y no repetición se escuche en Nicaragua y todo el mundo.

Rechazo internacional a la condena de miembros de la extinta Fundación Violeta B. de Chamorro, La Prensa y periodistas independientes de Nicaragua

Latinoamérica, 24 de marzo de 2022. Las organizaciones abajo firmantes rechazamos la farsa jurídica por la cual la justicia nicaragüense ha sentenciado a entre 7 y 13 años de prisión a las personas ex-trabajadoras  de la extinta Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), al gerente general de La Prensa y a periodistas independientes de Nicaragua.

Este miércoles 23 de marzo, Juan Lorenzo Holmann, gerente general del periódico La Prensa, fue declarado culpable del supuesto delito de lavado de dinero. La jueza Nadia Camila Tardecillas, del Juzgado Segundo de Distrito Penal, solicitó una pena de nueve años y cuatro meses de prisión más una multa monetaria. Holmann fue detenido el 14 de agosto cuando la policía allanó dicho medio, el cual en ese momento era el único medio impreso independiente que aún circulaba en el país. Su juicio finalizó este miércoles 23 y su sentencia definitiva será leída el próximo 31 de marzo.

El pasado lunes 21 de marzo el juez Noveno del Distrito de Juicios de Managua, Luden Martín Quiroz García declaró culpable y sentenció a ocho años de prisión a la periodista y precandidata presidencial, Cristiana Chamorro, en su calidad de presidenta de la FVBCH por los supuestos delitos de lavado de dinero, bienes y activos, gestión abusiva y falsedad ideológica. Además, debe pagar una multa equivalente a tres veces el monto supuestamente lavado. El juicio se llevó a cabo entre el 3 y el 11 de marzo en el recinto policial “Evaristo Vásquez” -conocido popularmente como “El Chipote”- donde han sido sometidos a tratos crueles, inhumanos y degradantes y actos de tortura. La mayoría de personas que permanecen presas por motivos políticos, además, están incomunicadas. 

El arbitrario proceso legal no cumplió con ninguna garantía del debido proceso, se desarrolló con la presencia de un intimidatorio contingente policial y con muy limitado tiempo para que los abogados defensores se expresen a favor de sus representados. Entre otras graves irregularidades, pese a que la defensa contaba con múltiples pruebas de su inocencia, el juicio finalizó sin que pudieran presentar 12 cajas que contenían más de 1000 documentos con información fundamental para la defensa de los procesados. Cristiana Chamorro ha permanecido bajo arresto domiciliario desde el pasado 2 de junio de 2021. 

El mismo lunes también se formalizó la sentencia que condena a otros tres extrabajadores de la FVBCH. Marcos Fletes, contador general, y Walter Gómez, financiero, han sido sentenciados a 13 años de cárcel por lavado de dinero, 300 días de multa y el pago de una multa equivalente a tres veces el monto supuestamente lavado. Incluso el conductor, Pedro Vásquez, ha sido condenado a 7 años de prisión por ser cooperador necesario del delito de lavado de dinero. 

La justicia nicaragüense, al servicio del régimen autoritario, condenó también a Pedro Joaquín Chamorro, de 70 años y miembro del directorio de  La Prensa, y hermano de Cristiana Chamorro, a 9 años de cárcel por el supuesto delito de apropiación y retención indebida, falsificación ideológica y gestión abusiva. 

Estos espurios procesos judiciales se suman a las sentencias ya emitidas en semanas anteriores contra Miguel Mendoza, periodista deportivo sentenciado a 9 años de cárcel por expresar sus opiniones en redes sociales. Así como contra Miguel Mora, fundador de 100% Noticias y precandidato presidencial, y Jaime Arellano, comentarista político, ambos condenados a 13 años de prisión, por el delito de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional” y “difusión de noticias falsas”.

Las organizaciones abajo firmantes rechazamos categóricamente estas sentencias y aquellas emitidas contra las demás personas presas políticas detenidas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Hacemos responsable al  Estado de Nicaragua por la vida e integridad de las y los presos de conciencia  y exigimos su inmediata liberación, el cese de su criminalización y la revocación de todas las sentencias dictadas en su contra, por el mero hecho de ejercer su derecho a la libertad de expresión. 

Adicionalmente, las organizaciones abajo firmantes hacemos un llamado a la comunidad internacional, a los gobiernos del hemisferio, a emitir su más severa condena a la sistemática violación de derechos humanos y a implementar todas las medidas a su alcance para que las personas presas políticas en Nicaragua sean puestas en libertad.

Asimismo, nos sumamos al llamado al Consejo de Derechos Humanos para que, en su próxima resolución sobre Nicaragua, adopte un mecanismo internacional sólido, independiente e imparcial que permita investigar y documentar exhaustivamente las graves violaciones a derechos humanos cometidas desde abril de 2018, incluyendo las vulneraciones a los derechos de libertad de asociación, expresión y prensa, y sentar las bases para procesos de rendición de cuentas y sanción de todos los responsables.

Firman: 

AMARC-ALC

Articulo 19

Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo – Abraji

Asociación Nacional de la Prensa Bolivia -ANP 

Asociación de Periodistas de El Salvador – APES

Comité por la Libre Expresión – C-Libre 

Centro de Archivos y Acceso a la Información – CAinfo 

Espacio Público 

IFEX-ALC

Instituto de Prensa y Libertad de Expresión- IPLEX

Instituto Internacional sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos

Instituto Demos 

Instituto Cubano de Libertad de Expresión y Prensa -ICLEP 

Instituto Prensa y Sociedad – IPYS Perú 

Instituto Prensa y Sociedad – IPYS Venezuela

Fundamedios

Foro de Periodismo Argentino – FOPEA 

Voces del Sur

Nicaragua: Raza e Igualdad rechaza las constantes violaciones a la libertad de asociación

Washington D.C., 18 de marzo de 2022.– Raza e Igualdad expresa su enérgico rechazo a las múltiples violaciones a la libertad de asociación perpetradas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo desde el año 2018, las que se han intensificado en los últimos cuatro años con la cancelación de la personalidad jurídica de más de 130 organizaciones.

El día de ayer, 17 de marzo, la Asamblea Nacional aprobó un Decreto Legislativo de Cancelación de Personalidad Jurídica de otras 25 organizaciones defensoras de derechos humanos, aduciendo el supuesto “incumplimiento de la Ley General Sobre Personas Jurídicas sin Fines de Lucro y la Ley contra el Lavado de Activos”, con las que ya suman 156 oenegés canceladas desde que Daniel Ortega regresó al poder en 2007.

El cierre absoluto del espacio cívico  se agravó desde el año 2018 cuando el Estado de Nicaragua implementó una estrategia para obstaculizar el trabajo de defensoras y defensores de derechos humanos a través de actos sistemáticos  de intimidación, amenazas, campañas de estigmatización, confiscación de bienes y el uso de un marco legislativo que como han expresado organismos de derechos humanos tales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, contraviene los estándares internacionales de derechos humanos y se usa selectivamente en contra de organizaciones que el régimen identifica como “opositoras”.

Entre las organizaciones canceladas el día de ayer, mediante un proceso en el que no se respetó el derecho de las personas asociadas a defenderse, se encuentran la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Fundación Violeta Barrios de Chamorro para la Reconciliación y la Democracia (FVBCH),  Fundación Grupo Cívico Ética y Transparencia, Fundación Libertad, Asociación Colectivo de Mujeres 8 de Marzo, Fundación Fondo de Becas de Exalumnos del Colegio Centroamérica (Fobeca), Asociación Fondo de Desarrollo Local (FDL) y Asociación Operación Sonrisa Nicaragua (OSN), Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Caribe Nicaragüense (CEJUDHCAN), entre otras.

Rechazo al derecho de asociación de asociaciones indígenas 

En la cancelación de las personalidades jurídicas, preocupa especialmente la cancelación de CEJUDHCAN, pues su trabajo en favor de los pueblos indígenas y defensa de los derechos humanos con enfoque en los derechos colectivos y territoriales de los pueblos indígenas y afrodescendientes, es de suma importancia para las poblaciones que se encuentran en situaciones vulnerables y que históricamente han sido olvidadas por los gobiernos de turno, incluido el gobierno sandinista en los años 80 y, nuevamente, desde el período 2007-2022.

CEJUDHCAN ha advertido de un aumento significativo de la violencia protagonizada por “colonos” que han invadido las tierras que les pertenecen a los pueblos indígenas que habitan en el territorio.

Las agresiones han sido tan graves que, el 11 pasado de marzo, el Gobierno Indígena del Territorio Mayangna Sauni Arungka, decretó un estado de alerta ante una posible invasión de tierras luego que uno de sus miembros fuera torturado y asesinado, tras haber desaparecido durante varios días cuando trabajaba una parcela de tierra.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet afirmó el pasado 7 de marzo que «los pueblos indígenas de Nicaragua han seguido sufriendo ataques violentos en el contexto de disputas territoriales, la mayoría de ellos en total impunidad». En ese mismo informe, Bachelet expresó que había recibido noticias de al menos 6 ataques e incidentes violentos durante el año 2021 cuando se asesinó a 11 hombres indígenas, una mujer y una niña violadas, y otras siete personas heridas, incluidos dos niños.

La cancelación de CEJUDHCAN demuestran el irrespeto a la autodeterminación de los pueblos indígenas consagrado en la Constitución de la Nación. Además, demuestra la falta de voluntad del gobierno a la organización de los pueblos indígenas como comunidades autónomas.

Pronunciamiento

Desde Raza e Igualdad, expresamos nuestra solidaridad a estas organizaciones. Nos preocupa profundamente que su cierre agrave aún más la situación de grupos que han sido históricamente vulnerabilizados  en Nicaragua, como los pueblos indígenas y afrodescendientes, y mujeres; así como el cierre de más espacios participativos y de diálogo, la censura y el recrudecimiento de la represión.

Ante esta lamentable situación, demandamos al Estado de Nicaragua:

  • Cesar de inmediato los ataques contra personas y organizaciones defensoras de derechos humanos.
  • Derogar el marco legal que permite que organizaciones y personas defensoras sean criminalizadas por su trabajo en la promoción y defensa de los derechos humanos.
  • Restituir la personalidad jurídica de las asociaciones canceladas, así como proceder a la devolución de los bienes que han sido incautados.
  • Respetar sus obligaciones en materia de derechos humanos y cumplir con las recomendaciones de las Naciones Unidas y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos
  • Investigar estas violaciones a la libertad de asociación y al derecho a defender derechos, juzgar y sancionar a todos los responsables.
  • Respetar los derechos de asociación y autodeterminación de los pueblos indígenas y afrodescendientes.

Reiteramos la urgente necesidad de establecer un Mecanismo internacional de investigación y rendición de cuentas en el marco de la 49 sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Este grupo de expertos investigaría los hechos denunciados con un enfoque interseccional, preserve las evidencias, identifique a los perpetradores y siente las bases del proceso de justicia que Nicaragua necesita para salir de esta crisis.

8M – Día Internacional de la Mujer: Reconocer y proteger los liderazgos de las mujeres desde una perspectiva interseccional

Washington D.C., 8 de marzo de 2022.– La lucha de las mujeres por sus derechos ha sido incansable. Aunque Latinoamérica atraviesa momentos críticos en términos de democracia, derechos humanos y seguridad, las mujeres se mantienen firmes en el proceso de denunciar las violencias que enfrentan e incidir para lograr cambios estructurales. Este Día Internacional de la Mujer, el Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad) quiere llamar la atención sobre la importancia de reconocer y proteger los liderazgos de las mujeres, y que ello se haga a todos los niveles de la sociedad desde una perspectiva interseccional.

Reconocemos que las experiencias de vida de las mujeres están directamente influenciadas por su género, y también por otras características como su raza o etnia, su expresión e identidad de género y el rol que juegan en la sociedad. De esta forma, mujeres defensoras de derechos humanos, afrodescendientes, indígenas, lesbianas, trans y mujeres periodistas, por mencionar algunas, se enfrentan a situaciones particulares a la hora de ejercer sus liderazgos o sus profesiones, las cuales muchas veces atentan contra su integridad y ponen en riesgo sus vidas.

A continuación, brindamos un panorama sobre los problemas específicos que enfrentan diferentes grupos de mujeres en la región. Al mismo tiempo, mujeres de Nicaragua, Brasil, Colombia, Cuba, Perú y República Dominicana brindan sus perspectivas sobre cómo su activismo y su trabajo profesional se ven marcados por los contextos adversos que prevalecen en sus países.

Defendiendo derechos en una dictadura

Las mujeres han sido sujetas activas y protagónicas en la defensa de los derechos humanos y en la resistencia cívica desde antes del estallido social de Nicaragua, en abril de 2018. En el contexto actual, caracterizado por la violencia sistemática estatal y parapolicial, las mujeres defensoras, activistas y periodistas son blanco de persecución, hostigamiento, asedio, amenazas y privación de libertad. Estos ataques les exponen a riesgos aún mayores por razón de género.

Según registros de la Iniciativa Nicaragüense de Defensoras de Derechos Humanos (IND) y del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), desde el inicio de la crisis en abril 2018, al menos 109 mujeres defensoras y activistas han sido detenidas arbitrariamente, y ha habido más de 4,000 agresiones hacia defensoras. Por otro lado, al menos 12 mujeres excarceladas han denunciado haber sido víctimas de algún tipo de violación sexual, entre otras agresiones; y 13 mujeres (5 de ellas adultas mayores) continúan privadas de libertad por motivos políticos y sin atención médica adecuada en los centros de detención.

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), Vilma Núñez de Escorcia, afirma que, históricamente, las mujeres presas políticas han sufrido graves agresiones diferenciadas dentro de los centros de detención. Recuerda que, como presa política de la dictadura somocista, su mayor miedo era que la “trasladaran a la Dirección de Seguridad del Estado de Somoza, donde había un historial de violación sexual a las presas políticas”. Ahora, denuncia que el régimen de Ortega y Murillo a través de “policías perversos” somete a aislamientos, incomunicación, interrogatorios prolongados y otras formas de tortura psicológica y física a las mujeres presas políticas. Cita los casos de Suyén Barahona, Tamara Dávila, Dora María Téllez y Ana Margarita Vijil, que tienen casi 9 meses en celdas de aislamiento.

Ana Lucía Álvarez, quien es defensora de derechos humanos y familiar de tres presas políticas, explica que las mujeres defensoras son víctimas de agresiones sexualizadas como tocamientos, desnudos, tortura sexual, desmantelamiento de redes, entre otras. Asimismo, denuncia que “en uno de los juicios de una presa política, la narrativa del fiscal estuvo relacionada a si tenía una pareja, si había tenido relaciones sexuales con tal o cual persona. Estas son narrativas que no aparecen en juicios de hombres presos políticos, pero sí aparecen en juicios de mujeres que están siendo enjuiciadas y criminalizadas”, finaliza.

Luchando y sobreviviendo ante la transfobia

En Brasil, donde las organizaciones de la sociedad civil denuncian constantemente la ola de violencia en contra de personas defensoras de derechos humanos, además de ser el país con más asesinatos de personas trans en el mundo, las mujeres trans que ejercen funciones públicas se enfrentan cada día al discurso de odio y a la desprotección del Estado. “En las elecciones de 2020, unas 30 mujeres trans/travestis fueron elegidas y en el ejercicio de sus mandatos sus vidas son amenazadas, lo cual demuestra y justifica que estamos (…) en la disputa del proyecto social», asegura Ariela Nascimento, mujer trans y asesora parlamentaria de la concejala y también mujer trans, Benny Briolly (Niterói-RJ).

Ludymilla Santiago, lideresa trans desde hace más de 13 años y quien alza su voz por los derechos de las mujeres desde una perspectiva no binaria y de inclusión, señala que el tema de la identidad es muy importante para las mujeres trans y que el discurso sobre ser mujer va mucho más allá de las imposiciones sociales vigentes. “Debemos evolucionar y hacer que esta diversidad esté cada vez más representada para romper la hegemonía patriarcal», afirma.

Haciendo frente a la violencia y al racismo

El conflicto armado en Colombia—cuyo mayor impacto ha sido en las zonas de poblaciones afrodescendientes—ha afectado de forma diferencial a las mujeres afrodescendientes en el país. Entre las principales afectaciones se encuentra la violencia sexual. De acuerdo con cifras del Registro Único de Víctimas, el 20% del total de mujeres víctimas de violencia sexual, son afrodescendientes. Luz Marina Becerra, representante de La Coordinación de Mujeres Afrocolombianas Desplazadas en Resistencia La COMADRE, hace énfasis en las brechas de desigualdad, racismo y discriminación a las que se tienen que enfrentar las mujeres negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, imposibilitando así el goce efectivo de sus derechos.

La COMADRE lleva 5 años solicitando al Estado el cumplimiento de la Resolución No. 2016-244846, por medio de la cual se ordenó su inscripción en el RUV y se reconoció como sujeta étnica de reparación colectiva en los términos del Decreto Ley 4635 de 2011. Sin embargo, luego de 5 años y numerosas solicitudes de comenzar con esta ruta a través de la consulta previa, han recibido la negativa de diferentes instancias del Estado, desconociendo sus derechos fundamentales.

Ejerciendo el periodismo para resistir la censura

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre la Libertad de Expresión, Cuba es el país de Latinoamérica con menos garantías para el ejercicio de la libertad de expresión y, por tanto, de la libertad de prensa. La prensa independiente en la Isla enfrenta constantemente la censura, el hostigamiento y la represión de parte del Gobierno y, en medio de esta realidad, las mujeres periodistas sufren impactos diferenciados.

En el informe “Democracia de papel”, la organización Artículo 19 da cuenta de “agresiones sistemáticas y generalizadas que son implementadas para asfixiar al periodismo”. Detalla que, durante 2019, documentaron que un periodista en promedio podría ser agredido hasta cinco veces en un año, pero en 2020 el promedio aumentó a seis veces y, en 2021, se elevó hasta ocho veces. Y en el caso de las mujeres, esta situación se agrava, ya que en promedio una periodista fue agredida en ocho ocasiones al año en 2020 y hasta 11 en el primer semestre de 2021.

En reiteradas ocasiones, la periodista María Matienzo ha sido blanco de interrogatorios, asedio y campañas de desprestigio en redes sociales en las que su género y expresión de género son focos de ataque. Ella considera que ejercer el periodismo en un contexto tan adverso no la convierte en una activista, pero está clara de que esta profesión la obliga a cruzar las fronteras de la escritura y termina acompañando a otras mujeres violentadas. “Ojalá decir lo que una piensa en medio de tantas adversidades sea algún tipo de liderazgo porque a veces no nos queda más remedio que disentir si queremos vivir con algo de dignidad”, afirma.

Incidiendo para lograr la igualdad

En Perú, las mujeres lesbianas están uniendo esfuerzos para lograr la adopción de políticas a favor de sus derechos a la igualdad y no discriminación. En la reciente revisión del Comité CEDAW al Estado, una coalición que denominaron #LesbianasCEDAW incidió para que este órgano haga recomendaciones específicas sobre sus derechos, a partir de los principales problemas que enfrentan. Una de sus demandas es fortalecer e implementar la política de educación sexual integral que reconoce a las infancias y adolescencias lesbianas como sujetos de derecho, a fin de prevenir y atender todas las formas de violencia.

Asimismo, exigen que el Congreso de la República modifique el artículo 234 del Código Civil a través de la aprobación de la iniciativa legislativa 525/2021-CR, proyecto de ley sobre matrimonio igualitario, y que el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) aplique el artículo 2050 del Código Civil, que establece el reconocimiento de derechos adquiridos en el extranjero; esto último ante el no reconocimiento de los matrimonios de mujeres lesbianas que se casan fuera del país y de sus hijos.

“En el caso peruano, las lesbianas feministas han contribuido a ampliar el contenido esencial del derecho a la igualdad y no discriminación para incorporar la prohibición de discriminar por orientación sexual e identidad de género. Asimismo, para comprender que las lesbianas y mujeres en general no queremos igualarnos a los hombres, sino que pensamos la igualdad tomando en cuenta las diferencias y el acceso a libertades, derechos, bienes y poder”, asegura María Ysabel Cedano García, lesbiana quechua feminista socialista.

Acompañando a mujeres migrantes discriminadas

En los últimos meses, el Gobierno de República Dominicana ha sido criticado por la aplicación de una medida que consiste en deportar a mujeres haitianas embarazadas. A la fecha, algunos medios de comunicación reportan la deportación de entre 200 y 300 mujeres en esa condición. Esta situación se ha convertido en una nueva causa de lucha para el Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas (MUDHA).

En ese sentido, Jenny Morón, del Departamento Legal de dicha organización, comparte que se siente privilegiada por tener la oportunidad de alzar su voz en nombre de otras mujeres migrantes que sufren esta y otros tipos de violencia. “Cuando hablo por las mujeres hablo por mi generación, por mi descendencia, pienso que estoy construyendo una base para que mi hija y nietas vivan en un mundo menos discriminador y más igualitario”, afirma.

Este Día Internacional de la Mujer, desde Raza e Igualdad expresamos nuestra máxima admiración y respeto al trabajo que realizan miles de mujeres por el reconocimiento y garantía de sus derechos. Las seguiremos acompañando. También llamamos a los Estados a adoptar leyes y políticas que protejan su activismo y profesiones en línea con los estándares internacional de los derechos humanos y, además, den respuesta a sus demandas; todo ello teniendo en cuenta que las mujeres son diversas y que sus experiencias de vida están marcadas por sus características y los roles que desempeñan en la sociedad. A los sistemas de derechos humanos, les solicitamos ser protagonistas en el desarrollo de estándares nacionales y regionales de protección de las mujeres, ofrecer asistencia técnica a los Estados para la adopción e implementación de estos, y reconocer las identidades diversas e interseccionales de las mujeres.

Día del Periodista en Nicaragua: detenciones, juicios y condenas por ejercer el derecho a informar

Washington D.C., 1 de marzo de 2022.- Hoy, 1 de marzo, se conmemora el Día Nacional del Periodista en Nicaragua en un ambiente adverso para el ejercicio de la libertad de expresión e información, y la libertad de prensa. 

Desde el año 2018, las y los periodistas nicaragüenses han sido blanco de graves violaciones a sus derechos humanos, desde agresiones físicas, robo y destrucción de equipos, amenazas, censura y ciberataques hasta desplazamientos forzados, detenciones arbitrarias, juicios, e incluso, la muerte, como ocurrió en el caso del periodista Ángel Gahona. En mayo  de 2021, mes en el que se inició un proceso de criminalización contra la organización defensora de la libertad de expresión y libertad de prensa “Fundación Violeta Barrios de Chamorro”, se produjo una nueva ola represiva contra el periodismo nicaragüense. El Ministerio Público citó e interrogó a más de 50 periodistas, trabajadores de medios y de organizaciones defensoras de derechos humanos. Ahora varios de ellos están encarcelados y siendo injustamente procesados, y otros debieron exiliarse para proteger su libertad e integridad personal. 

Por ello, en ocasión de este día y con el objetivo de denunciar la criminalización del periodismo independiente nicaragüense, el Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad) presenta 3 casos de periodistas que han sufrido graves violaciones a las garantías judiciales, al debido proceso y a sus derechos humanos, y más recientemente, condenas arbitrarias.

Miguel Mora: Periodista condenado por aspirar a una candidatura a la Presidencia

Miguel Mora es un periodista, fundador y exdirector del Canal 100% Noticias en Nicaragua, un medio independiente que ha dado voz a sectores excluidos de los canales oficiales. Este canal se destacó durante las protestas de 2018 debido a las coberturas noticiosas, transmisión de material audiovisual y entrevistas provenientes de todo el país, visibilizando la actuación represiva del gobierno Ortega-Murillo. 

En diciembre de 2018, la Policía Nacional detuvo arbitrariamente a Miguel Mora, y confiscó las instalaciones del canal, que se había convertido en un símbolo de la libertad de prensa y actualmente se transmite en plataforma digital. El comunicador estuvo en prisión, encerrado en condiciones denigrantes, sometido a malos tratos, y fue liberado seis meses después junto con unas 30 personas presas políticas, incluyendo a Lucía Pineda Ubau, entonces Jefa de Prensa  de 100% Noticias.

En el contexto electoral de 2021, Mora se perfilaba como candidato presidencial por el Partido de Restauración Democrática (PRD), al que se le canceló su personería jurídica, impidiendo así la casilla electoral de la Coalición Nacional. Durante la ola de arrestos a liderazgos de oposición, en junio de 2021, el periodista fue nuevamente capturado y su casa fue allanada, imputándole esta vez conductas previstas en la Ley 1055 “Ley de Defensa de los derechos del pueblo a la Independencia, a la Soberanía, y autodeterminación para la Paz”. Al momento de su detención estaban presentes su esposa y su hijo Miguel Alejandro, un joven con parálisis cerebral y motora. 

Fue acusado por el delito de conspiración en septiembre 2021; y en febrero 2022, luego de meses de aislamiento y cárcel, fue declarado culpable de “menoscabo a la integridad nacional”, con pruebas como una entrevista a The Grayzone en 2018 y tuits de notas de 100% Noticias sobre sanciones, así como agradecimientos al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, por haberse pronunciado ante la agresión vivida por su esposa, la también periodista Verónica Chávez en 2020. 

Luego de procesos judiciales, que no fueron sino una farsa y un cúmulo de aberraciones jurídicas, Mora fue condenado a 13 años de prisión e inhabilitado para ocupar cargos públicos. Al ser condenado, dijo: «rechazo la condena, soy inocente, saldré libre en el nombre de Jesús» y “ponga la pena que quiera”.

Miguel Mendoza: Cronista deportivo condenado por compartir su opinión en Twitter

Miguel Mendoza es un cronista deportivo y crítico del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. En el año 2018, cuando se dio el estallido social en Nicaragua, Mendoza se volvió una persona muy reconocida porque, además de ser especialista en deportes con más de 25 años de experiencia, usaba todos sus medios -particularmente sus redes sociales- para denunciar la represión gubernamental en las protestas. Esto le provocó la expulsión de algunos  espacios deportivos.

Mendoza fue detenido arbitrariamente la noche del 21 de junio de 2021, mientras su hija de 7 años se encontraba durmiendo. La Policía Nacional alegó que su arresto se debía a «realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía, y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos», y otros supuestos delitos considerados «traición a la patria», de conformidad con la Ley 1055 “Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación para la Paz”. 

Su detención no fue el primer ataque en contra de Mendoza en el contexto de violencia desatada desde abril de 2018. En agosto de 2018, asaltaron su casa, y posteriormente, en diciembre de ese año, hombres encapuchados lo encañonaron y despojaron de su camioneta, teléfono, computadora, documentos, entre otros bienes. Además, días previos a su arresto, el cronista deportivo había divulgado amenazas de cárcel enviadas por simpatizantes sandinistas, a través de redes sociales.

Finalmente, en un juicio celebrado a puerta cerrada el 8 de febrero de 2022, Mendoza fue condenado a 9 años de prisión por los supuestos delitos de conspiración y difusión de noticias falsas. Su abogado, Maynor Curtis, dijo a Confidencial que entre los medios de prueba presentados contra Mendoza estaban por lo menos 30 tuits y varias publicaciones del periodista en Facebook, asimismo denunció que su defendido se encuentra aislado en una celda de castigo y ha sido sometido a frecuentes interrogatorios y maltrato físico.

“Estoy orgulloso de ser un periodista independiente y estar a favor de Nicaragua”, fueron las palabras de Mendoza al ser condenado, según su defensor, quien estuvo presente en la instalación policial en que de forma anómala se realizó el juicio.

Lesther Alemán: Líder estudiantil y comunicador condenado a 13 años de cárcel 

Lesther Alemán es un líder estudiantil y miembro fundador de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN). Su rostro se volvió muy conocido a nivel nacional e internacional por su intervención en el Diálogo Nacional entre el gobierno de Nicaragua y representantes de los sectores que participaron en las multitudinarias protestas del año 2018. En ese evento público, Alemán -con apenas 20 años de edad- encaró a Daniel Ortega y le dijo “El pueblo está en las calles, nosotros estamos en esta mesa exigiéndole el cese de la represión. Sepa esto, ríndase ante todo este pueblo”.

Meses después, por la situación de riesgo a la que se enfrentaba, decidió exiliarse. Sin embargo, en octubre del año 2019, se unió a la ola de personas exiliadas que volvieron a Nicaragua aunque no habían garantías de un retorno seguro. Pese a no existir condiciones, Alemán continuó sus labores como dirigente estudiantil, hasta que el 6 de julio de 2021 fue detenido arbitrariamente por agentes de la Policía Nacional. 

Lesther estuvo incomunicado por 66 días, sin poder ver a su familia ni a su abogado defensor, no se sabía si estaba vivo y si era así, dónde estaba. Fue acusado por el Ministerio Público por el supuesto delito de “conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional”. Sin embargo, salió de su aislamiento hasta el día 9 de septiembre, cuando llegó a su audiencia inicial con problemas para mantenerse en pie, pálido y debilitado, según sus compañeros de AUN.  Finalmente, el día 3 de febrero, en un juicio celebrado a puertas cerradas en una cárcel policial , una jueza lo sentenció a 13 años de cárcel, inhabilitándolo para ejercer cargos públicos. 

Su madre, Lesbia Alfaro, asegura que su hijo es inocente y nunca ha “desestabilizado” el país. El pasado 8 de enero, su madre recibió en su nombre el título universitario que lo acredita como Licenciado en Comunicación con el reconocimiento de Magna Cum Laude. Lesther Alemán es un comunicador encarcelado por ejercer su derecho a la libertad de expresión. 

Pronunciamiento

Desde Raza e Igualdad extendemos un saludo fraterno a las y los periodistas nicaragüenses en este día. Expresamos nuestra admiración por su valentía y firmeza en su labor de informar, fiscalizar el poder y denunciar las violaciones a los derechos humanos.

No cesamos en continuar exigiendo la libertad inmediata y sin condiciones de todas las personas presas políticas, incluidos periodistas, trabajadores de medios y de organizaciones defensoras de libertad de expresión y libertad de prensa que están siendo injustamente procesados bajo leyes restrictivas que incumplen estándares internacionales en materia de derechos humanos, como son la Ley Especial de Ciberdelitos, la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros y la Ley 1055. 

Demandamos que se dicte sobreseimiento definitivo en el caso de la periodista, ex aspirante presidencial y ex presidenta de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), Cristiana Chamorro Barrios; los trabajadores de dicha fundación, Marcos Fletes y Walter Gómez, y el conductor personal de Chamorro, Pedro Vásquez, para quienes se celebrará audiencia de juicio el próximo jueves 3 de marzo, en la Dirección de Auxilio Judicial “El Chipote”.

No olvidamos el caso del periodista de Bluefields, Ángel Gahona, quien fue asesinado el 21 de abril de 2018, en el contexto de las protestas sociales de ese mismo año. Exigimos verdad y justicia por su muerte. Ángel Gahona, ¡PRESENTE! 

Demandamos al estado nicaragüense la inmediata liberación de periodistas privados de su libertad

Las Américas, Enero 10, 2022.- Las organizaciones que suscribimos el presente pronunciamiento expresamos nuestro rechazo a los  múltiples intentos realizados por el gobierno de Nicaragua para silenciar y amedrentar a la prensa independiente en el país; estas agresiones con el paso de los años (en especial entre 2018-2021) han venido escalando ante la inacción de las autoridades y en muchas ocasiones como consecuencia de la acción de las mismas.  

El 2021 fue un año nefasto para las libertades de prensa, expresión e información: periodistas y directivos de medios fueron encarcelados, medios de comunicación confiscados, decenas de periodistas obligados a exiliarse, debido entre otras a las demandas judiciales y aplicación de leyes que cercenan la libertad de expresión; restricción migratoria y confiscación de pasaportes, intensificación de campañas difamatorias en contra de comunicadores independientes emprendidas desde diferentes instancias estatales y replicadas en redes sociales por militantes del partido de gobierno; todas estas fueron parte de las  múltiples violaciones o agresiones a las que se vieron expuestos los medios y periodistas independientes. 

La aprobación y aplicación por parte del gobierno de una serie de leyes punitivas, ampliamente cuestionadas por los órganos internacionales de derechos humanos, han permitido que a la fecha continúen arbitrariamente privados de su libertad el periodista deportivo Miguel Mendoza, el comentarista político Jaime Arellano; los tres directivos del diario la Prensa Cristiana Chamorro, Pedro Joaquín Chamorro y Juan Lorenzo Holmann; así como del candidato a la presidencia, periodista y propietario de 100%Noticias  Miguel Mora; y los ex funcionarios de la Fundación Violeta Barrios Chamorro Walter Gómez, Marcos Fletes y Pedro Vásquez. 

Las amenazas de criminalización también han afectado a las fuentes informativas, quienes aportan análisis y opiniones a los medios de comunicación necesarias para que los y las periodistas hagan su trabajo. Además, varios abogados defensores de periodistas, también se han visto forzados al exilio. Esto ha contribuido a acrecentar el clima de autocensura en el país. 

El Estado de Nicaragua, desconociendo su obligación  de proteger y garantizar la libre circulación de información pública, se ha encargado de favorecer espacios y acciones para las agresiones, amenazas, uso abusivo del poder estatal y estigmatización en contra de quienes informan y denuncian sobre las violaciones a Derechos Humanos que se viven en el país. 

Resaltamos la valentía y el compromiso demostrado por la prensa independiente, que a pesar de vivir tiempos adversos continúan llevando información a sus audiencias. Reconocemos que en los y las periodistas siguen inquebrantables los principios, valores y el legado histórico del mártir de las libertades públicas Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, que proclamó y aplicó durante su vida, lecciones que hoy más que nunca brindan las pautas necesarias para realizar un periodismo de calidad y resistir las agresiones y ataques de las que son víctimas. 

Las organizaciones firmantes demandamos al Estado de Nicaragua: 

  • La inmediata liberación de los periodistas arbitrariamente encarcelados, que únicamente han ejercido su derecho de buscar, recibir y difundir información, y en otros casos han puesto en práctica su derecho a opinar y la liberación de todas y todos los presos políticos detenidos arbitrariamente.  Ello con el objetivo de contribuir a generar un clima habilitante para el ejercicio de su labor.
  • Restituir los medios que han sido confiscados: Confidencial y 100% Noticias, y cesar la ocupación de las instalaciones del diario La Prensa. 
  • Respetar el ejercicio periodístico, garantice la seguridad de los y las periodistas, y tome todas las medidas a su alcance para remover los obstáculos que enfrentan para ejercer su labor. Exhortamos a las autoridades estatales a cumplir todas las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a favor de periodistas independientes y sus núcleos familiares; dado que en la mayoría de los casos las agresiones y ataques han aumentado significativamente para los beneficiarios. 
  • Cesar la criminalización contra las y los periodistas independientes. Además, derogar y abstenerse de aplicar  la Ley de Ciberdelitos y los demás instrumentos jurídicos que atentan contra las libertades públicas, que revoque las órdenes judiciales en contra de periodistas, generadores de opinión y fuentes informativas y se abstenga de emitir nuevas.
  • Detener las abusivas retenciones de pasaportes en contra de periodistas y comunicadores, así como las restricciones migratorias a salir del país con toda libertad. 
  • Recordamos al Estado de Nicaragua que el derecho a la libertad de expresión e información es parte fundamental del funcionamiento de las sociedades democráticas. Acceder a la información pública es un derecho de las personas; además la difusión libre de información, sin ninguna censura, es la llave para ejercer otros derechos fundamentales, consagrados en diversos instrumentos de protección de los Derechos Humanos.   

Firman:

Instituto Internacional sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos

IFEX-ALC 

PEN Internacional 

Voces del Sur

Nicaragua: Llamado urgente a la comunidad internacional ante la ilegítima permanencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo en el poder

Desde el Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad) rechazamos la imposición del cuarto mandato consecutivo de Daniel Ortega y segundo mandato de Rosario Murillo, que se consumará en un acto oficial anunciado para el próximo 10 de enero. Llamamos a la comunidad internacional a unirse en una sola voz para enviar un mensaje de lucha contra la impunidad que persiste en el país, proteger el Estado de Derecho y principios democráticos, e impedir que continúe profundizándose la crisis de derechos humanos en Nicaragua.

Ortega y Murillo, a través del control absoluto de  instituciones estatales, la Policía, el Ejército y fuerzas paraestatales, han violado los derechos fundamentales de las y los nicaragüenses desde su regreso al poder en 2007 y a partir del año 2018 dichas violaciones adquirieron el carácter de sistemáticas.

La represión letal a las manifestaciones pacíficas, la destrucción del Estado de Derecho, la escalada represiva en el contexto electoral, los resultados de las controversiales votaciones celebradas el 7 de noviembre de 2021, la permanencia en prisión de más de 160 personas presas políticas bajo condiciones que, particularmente en el caso de las mujeres, atentan contra su dignidad, sus vidas, integridad personal y salud;  la intención de Ortega y Murillo de perpetuarse en el poder, y su clara falta de voluntad para respetar sus obligaciones en materia de derechos humanos y cumplir con las recomendaciones de las Naciones Unidas y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, amerita una respuesta contundente de la comunidad internacional.

OEA, ONU y Parlamento Europeo desconocen los resultados de las votaciones 

En una resolución aprobada el pasado 12 de noviembre de 2021, la Organización de Estados Americanos (OEA) aseguró que las votaciones que dieron la victoria a Ortega “no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática” y solicitó al Consejo Permanente evaluar colectivamente a Nicaragua, con base en la Carta Democrática Interamericana y la Carta de la OEA.

En respuesta a esto, el 19 de noviembre de 2021, el Gobierno de Nicaragua hizo pública su decisión de denunciar la Carta de la OEA, a fin de lograr que los efectos de dicho tratado cesen para el Estado nicaragüense. Sin embargo, recordamos que el Estado no queda desligado totalmente de sus obligaciones adquiridas de forma previa; por el contrario, subsiste el deber de Nicaragua de cumplir con las obligaciones derivadas de los órganos de protección de derechos humanos del Sistema Interamericano hasta su cumplimiento total; así como con los tratados interamericanos de derechos humanos ratificados previamente, las normas consuetudinarias en virtud del derecho internacional general, y las obligaciones de la Carta de las Naciones Unidas.

Posteriormente, el 8 de diciembre de 2021, el Consejo Permanente de la OEA adoptó una resolución en la que -nuevamente- insta al Gobierno a liberar a todos las personas presas políticas y a aceptar una misión de alto nivel de buenos oficios con el objetivo de realizar elecciones anticipadas con observadores internacionales.  

Por otro lado, en un diálogo interactivo celebrado el pasado 14 de diciembre de 2021, la Alta Comisionada Adjunta de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Nada Al-Nashif, expresó que las votaciones celebradas “brindaban una valiosa oportunidad para que Nicaragua diese un paso adelante hacia una solución pacífica y democrática a la crisis”; sin embargo, el deterioro de los derechos civiles y políticos en el contexto electoral “derivó en la exclusión arbitraria de muchos nicaragüenses de participar en las elecciones”.

En esta ocasión, Al-Nashif llamó al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas a considerar “todas las medidas a su alcance para promover la rendición de cuentas por las graves violaciones que han ocurrido desde 2018” y organizaciones de derechos humanos le exhortamos a que se cree un mecanismo internacional de investigación y rendición de cuentas. 

En adición a lo antes señalado, el Parlamento Europeo aprobó el pasado 16 de diciembre una resolución que condena “la farsa electoral orquestada por el régimen de Ortega-Murillo”, y rechaza la legitimidad de los resultados de estas votaciones y “la legitimidad democrática de cualquier autoridad institucional que surja de estos comicios amañados”. Los eurodiputados recalcaron la importancia del retorno de los organismos internacionales de derechos humanos “sin condiciones sine qua non para cualquier diálogo con el régimen nicaragüense”.

Pronunciamiento

Desde Raza e Igualdad, condenamos la perpertuación en el poder del Gobierno de Ortega y Murillo, por ser resultado de la represión y de la violación sistemática de los derechos de la población nicaragüense. 

Acogemos con satisfacción los esfuerzos que han realizado los organismos multilaterales y organismos internacionales de derechos humanos para monitorear, documentar y denunciar las violaciones a los derechos humanos que han ocurrido hasta la fecha en Nicaragua. Les exhortamos a aplicar con prontitud todos los mecanismos disponibles para contribuir al levantamiento del Estado Policial y el restablecimiento de la democracia en el país, lo que necesariamente requiere crear las condiciones para celebrar elecciones libres, justas y transparentes.

Asimismo, hacemos un llamado a la comunidad internacional y a los Estados Miembros de la OEA para que, en aplicación de la noción de garantías colectivas que subyace en la base del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, tomen medidas para instar al Estado de Nicaragua al pleno cumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos humanos.

Reiteramos la urgente necesidad de establecer un mecanismo independiente de investigación y rendición de cuentas. Nuevamente, llamamos al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para que, en su próxima sesión de marzo 2022, establezca este mecanismo que investigue los hechos denunciados, preserve las evidencias, identifique a los perpetradores y siente las bases del proceso de justicia que Nicaragua necesita para salir de esta crisis. 

No cesamos de exigir al Estado de Nicaragua la liberación inmediata y sin condiciones de todas las personas privadas de libertad por motivos políticos. 

Recordamos a las autoridades nicaragüenses que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó la liberación inmediata de las personas presas políticas, el fin de los actos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes en los centros de detención, y el acceso inmediato de personal médico independiente para conocer el estado de salud física y mental de las personas privadas de libertad.

 

Ante la CIDH: Estado de Nicaragua incumple con medidas cautelares otorgadas a favor de periodistas independientes 

En el marco del 182 periodo ordinario de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), este martes 14 de diciembre, periodistas independientes beneficiarios de medidas cautelares y representantes del Instituto Internacional sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad) participaron en una audiencia pública para exponer el incumplimiento absoluto de la implementación de las medidas otorgadas a favor de 49 integrantes de los medios de comunicación independientes Confidencial, Divergentes, Radio Darío y La Costeñísima. Asimismo, señalaron que los hechos de riesgo a los que han continuado sometidas las personas beneficiarias se enmarcan en los patrones sistemáticos de represión a la libertad de expresión y prensa que se vive en Nicaragua.  

Desde el año 2018, la CIDH otorgó las primeras medidas cautelares al equipo periodístico de Confidencial y Radio Darío. Posteriormente, en el año 2019, se otorgaron medidas al director de La Costeñísima Sergio Warren León (D.E.P.), su familia y otros integrantes del medio; y recientemente, hace 6 meses, la CIDH otorgó medidas a la jefa de prensa de dicho medio caribeño, Kalua Salazar y su familia. Lamentablemente, hasta la fecha el Estado de Nicaragua no ha adoptado medida alguna para proteger la vida e integridad de estas personas, no ha removido los obstáculos para que puedan ejercer su labor libres de riesgo, y no ha investigado los hechos que dieron lugar al otorgamiento de dichas medidas ni los ocurridos con posterioridad. Al contrario ha tomado acciones en contra, forzando a la mayoría al exilio.

Para el fotoperiodista de Divergentes, Carlos Herrera, “Nicaragua se ha convertido en un terreno abiertamente hostil, bajo amenaza constante, o una cárcel para quienes ejercen el periodismo independiente desde dentro del país. Ante el peligro de agresión física, de asalto y confiscación de nuestros bienes e instrumentos de trabajo, el asedio de policías y paramilitares, e incluso la posibilidad de ser detenidos y criminalizados por ejercer su profesión, Herrera decidió salir del país hace unos meses. 

Por su parte, el Director de Confidencial Carlos Fernando Chamorro denunció que se había vuelto a ver forzado al exilio, y enfatizó que desde mayo de este año, el Ministerio Público desató una nueva ola represiva contra el periodismo independiente. Al menos 45 periodistas entre ellos, beneficiarios de medidas cautelares fueron sometidos a interrogatorios hostiles, e incluso fueron amenazados con abrir procesos de investigación en su contra, bajo la Ley Especial de Ciberdelitos.

Wilfredo Miranda, periodista del medio digital Divergentes, quien se encuentra en el exilio por segunda  ocasión, advirtió que las y los beneficiarios que continúan en terreno son víctimas de persecución y asedio, actos de vigilancia e intimidación tanto en sus casas de habitación como en las de sus familiares.

Aníbal Toruño, director de Radio Darío -medio que sufrió un incendio en el contexto de las protestas sociales de abril 2018- denunció que, el día posterior a las votaciones del 7 de noviembre, las instalaciones de la Radio fueron asediadas por motocicletas de simpatizantes del régimen, quienes detonaron morteros con el objetivo de amedrentar e intimidar a los trabajadores que en ese momento permanecían en las instalaciones.

Finalmente, la asesora legal de Raza e Igualdad María Luisa Gómez, señaló que las y los trabajadores de  La Costeñísima, continúan expuestos a una situación de riesgo muy grave. Además de las continuas amenazas y campañas de difamación, policías y agentes paraestatales asedian las instalaciones de la radio y las casas de habitación de sus trabajadores regularmente”.

Cabe destacar que, a mediados de este año, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH advirtió que por lo menos 65 periodistas nicaragüenses se encontraban en una situación extrema de vulnerabilidad y riesgo. 

En la audiencia, el Relator Pedro Vaca, Relator Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, expresó que, en el actual “régimen de censura” no hay garantías para la libertad de expresión; sin embargo “la reconstrucción del Estado de Derecho en Nicaragua pasa por las garantías a la libertad de expresión y el trabajo de las y los periodistas, y… la justicia para las víctimas también pasa por la prensa, que documenta las violaciones a los derechos humanos”, razón por la cual un reconoce la importancia del periodismo nicaragüense que, en circunstancias adversas, “no solo persiste, sino que también con estándares de calidad y rigurosidad”.

Petitorio

Las personas beneficiarias y sus representantes solicitaron a la Comisión emitir una resolución de seguimiento, urgiendo al Estado la implementación de las medidas otorgadas, y utilizar el mecanismo de peticiones para examinar las violaciones a la Convención Americana en que ha incurrido el Estado.

Asimismo, pidieron que se intensifiquen los esfuerzos de monitoreo, escrutinio y denuncia de la situación que enfrentan las beneficiarias de las medidas y el pueblo de Nicaragua, e instaron a la CIDH a requerir al Estado de Nicaragua que:

  1. Cese de inmediato cualquier represalia contra las personas beneficiarias, el periodismo y los medios independientes, revocando las órdenes de detención emitidas, absteniéndose de emitir nuevas.
  2. Libere a todas las personas detenidas arbitrariamente por motivos políticos, por ejercer su derecho de expresarse y por apoyar la labor de los medios independientes.
  3. Tome todas las medidas necesarias para que los y las periodistas que debieron salir al exilio puedan regresar al país con las debidas garantías para su seguridad, vida e integridad física. Asimismo, que se abstenga de imponer trabas u obstáculos arbitrarios a quienes desean salir de Nicaragua.
  4. Derogue la legislación que restringe la libertad de expresión y prensa, así como la cooperación internacional hacia el periodismo independiente.

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